La segunda final de la Champions Cup, donde Bordeaux superó (35-18) con hidalguía a los vigentes campeones, Toulouse, tuvo un protagonista estelar, en otra de sus grandes funciones a lo largo de la vigente temporada: con otro doblete en su haber, Louis Bielle-Biarrey acaparó todos los flashes para poner a su equipo por primera vez en la historia de una gran final a nivel continental. Reviví el partido en Disney+.
Dentro de un partido más que entretenido, donde los dueños de casa, que contaron con Guido Petti desde el arranque, habían golpeado rápidamente con el tempranero try de Pete Samu. Luego, los defensores del título, que tuvieron a Juan Cruz Mallía entre sus titulares más el ingreso de Santiago Chocobares en el complemento, comenzaban a dar vuelta las acciones y a ser dueños del trámite del juego tras la conqista de Dimitri Delibes, asistido por el back cordobés.
Allí fue cuando comenzó a surgir la figura del wing del seleccionado francés, que a los 23 minutos del primer tiempo iba a marcar su primera conquista, luego de que la defensa del puntero del Top 14 no pudiese soportar más el constante asedio de los forwards dueños de casa, que le terminaron cediendo la batuta a los backs para que Bielle-Biarrey llegase al ingoal demostrando su total atleticismo, con una acrobacia ejecutada a la perfección.
Dicha conquista fue clave para que Bordeaux se afirme tanto en el resultado como en el desarrollo del juego. Este nuevo dominio se trasladó a la primera maniobra del segundo tiempo, cuando el mismo N° 11 tomó la ovalada que marcó el kick off del complemento, amagó y luego aceleró para dejar sin respuesta al medio scrum Paul Graou, todo muy cerca de la banda, con escaso espacio. Después aceleró y encontró el apoyo de Marko Gazzotti, que rápidamente le devolvió la pelota, con la cual arribó al ingoal visitante, fabricando uno de los mejores tries de esta campaña.
De esta manera, el wing continúa haciendo historia en el gran certamen del viejo continente, siendo el tryman de su equipo en la competición con ocho conquistas, en una temporada que será muy difícil de superar.
