¡Los hermanos sean unidos! La consagración de Novak Djokovic (N°5 del ranking ATP) en el retorno del ATP 250 de Atenas quedará para siempre en la memoria de su familia. Luego de la sobresaliente actuación frente a Lorenzo Musetti que le dio el título N°101 de su carrera, el serbio protagonizó un cálido momento al recibir el trofeo de manos de su hermano.
El nuevo título de Novak Djokovic no es uno más de su inmensa colección. Desde su mudanza a Grecia en septiembre pasado, la expectativa estaba puesta en su participación en la vuelta del torneo helénico luego de más de 30 años de ausencia en el calendario del circuito masculino de tenis.
El desembarco del 24 veces campeón de Grand Slam en el país llegó, además, con un gran cambio impulsado por su familia: el torneo históricamente organizado por ellos en Belgrado mudaría su sede a la capital griega.
La ilusión de los aficionados quedó plasmada en cada una de sus presentaciones en el Complejo Olímpico de Deportes de Atenas gracias a la cantidad de asistentes ronda a ronda. En el camino hacia la gran final superó los desafíos propuestos por Alejandro Tabilo (7-6, 6-1), Nuno Borges (7-6, 6-4) y Yannik Hanfmann (6-3, 6-4).
En la definición, enfrentando al italiano Lorenzo Musetti (9°), logró reponerse de un adverso comienzo de partido para darlo vuelta por 4-6, 6-3 y 7-5 en 3 horas de acción.
En la ceremonia de premiación, protagonizó un cálido momento cuando su hermano Djordje, director del torneo, se dirigió a él para abrazarlo y entregarle el trofeo N°101 de su inmensa carrera.
