Kei Nishikori (158° del mundo) tuvo un 2025 con altos y bajos. Si bien pudo encadenar varios partidos, algo que su cuerpo necesita, sufrió problemas físicos gran parte del año, primero en el hombro y luego en la espalda. Buscando un cierre de año más acorde a su medida se presentó como el tenista más importante del Challenger de Yokohama.
Tras dos partidos su cuerpo respondió bien. Derrotó a Taisei Ichikawa, número 793 del mundo, en tres sets antes de dominar al surcoreano Sanhui Shin, 374°, por 6-4 y 6-1. Pero se topó con Kaichi Uchida, número 288°, que por doble 6-2 lo eliminó sin miramientos.
En 2025, el japonés disputó un total de 27 partidos con 15 victorias, 4 menos que en 2024. Una cifra muy inferior a los 79 partidos (58-21) de su magnífica temporada 2016 donde hizo cuartos de final en el Australian Open, fue campeón del ATP 250 de Memphis, final en el Masters 1000 de Miami y Toronto, definición de Barcelona (perdió con el mejor Rafael Nadal) y Basilea, semis en Madrid (cayó con el número uno del mundo Novak Djokovic), las ATP Finals y el US Open además de lograr la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Rio.
