Con todos los designios de Flavio Briatore cumplidos, el equipo de Enstone deberá meterse asiduamente en la zona de puntos, y con sus dos pilotos: Franco Colapinto y Pierre Gasly.
Nada más representativo que una pomposa presentación en un lujoso crucero después del triste naufragio de 2025. Flavio Briatore, casi en función de maestro de ceremonias, no se escondió en discursos de ocasión. Ante el auditorio que lo seguía frente a las costas de Barcelona y delante de las cámaras, el italiano no dudó: “Este año no hay excusas”. El panorama está más que claro: Alpine deberá encauzar el rumbo y tener un año competitivo, después de cerrar el peor ejercicio de la historia de un equipo oficial del Rombo, último en Constructores. Jamás había ocurrido algo así y no hay forma que desde las oficinas centrales del gigante francés puedan aceptar que el resultado se remede.
Briatore fue convocado en 2024 por su amigo Luca de Meo, entonces CEO mundial de Renault. El pope buscó en el septuagenario compatriota una mano salvadora que pudiera volver a poner a la perdida escudería en los primeros planos. De Meo decidió rebautizar a todos los equipos oficiales del deporte motor alrededor del globo en 2021 bajo la nomenclatura Alpine, la marca deportiva del Rombo. Para F1 trazó en abril de 2022 un plan de 100 carreras para volver pelear definitivamente por triunfos. La realidad lo abofeteó. El equipo fue cuarto entre los Constructores de 2022, sexto en 2023 y 2024 y último en 2025. De Meo buscó a su viejo amigo, le dio la llave de Enstone para decidir todo y poco tiempo después abandonó su cargo (hoy es consejero delegado del grupo Kering).
Para Briatore fue la vuelta al mundo de la F1 después de su deshonrosa salida por el Crashgate de Singapur 2008. El italiano, con pasado de campeón dirigiendo Benetton y Renault, nunca se anduvo con medias tintas. Uno de los grandes problemas que vivió Renault en los últimos años fue el motor, por lejos, el peor de la era híbrida que comenzó en 2014. El golpe final para los franceses en Viry (la planta dedicada a la fabricación de unidades de potencia) fue cuando F1 decidió el congelamiento del desarrollo de los motores en 2022, hasta 2025. Renault pidió una exención temporal para tratar de acortar la desventaja que alcanzaba casi 25 caballos con respecto a Mercedes, el más poderoso de los proveedores. Para recibir esa excepción debía contar con el beneplácito de todos los que integran el Pacto de la Concordia. Los equipos le bajaron el pulgar al Rombo y quedó condenado.
Flavio no se anduvo con chiquitas. Asumió en Alpine y la primera decisión fue cerrar Viry y convertirse en cliente de Mercedes a partir de 2026. De hecho, fue la condición sine qua non que le planteó a De Meo para aceptar el desafío. El pope le dio control total del team y se firmó la decisión que fue un golpe a la historia de la marca francesa: 2026 será la primera vez que un equipo oficial de Renault de F1 no será impulsado por un motor propio.
Briatore tomó otra decisión fuerte: no poner ningún recurso de Enstone para actualizar el A525, el modelo del año pasado. Con el cambio de normativa total previsto para 2026, el italiano decidió que los ingenieros se pusieran a trabajar cada segundo en el A526 que se presentó en el glamoroso crucero. La determinación llevó a que Alpine estuviera totalmente fuera de combate en el ejercicio pasado y apenas cosechara 22 puntos, todos de la mano de Pierre Gasly.
“Este año no tenemos más excusas”, sentenció Briatore durante la presentación en el crucero. El mandamás espera sumar puntos con asiduidad. “Un buen trabajo consiste en luchar cada carrera para puntuar; estar entre los seis o siete primeros en todas las carreras. Y luego, quizás en algunas competencias, cuando algo les salga mal a los otros, un poco mejor. Un mal trabajo sería repetir lo del año pasado”, dijo en declaraciones a The Race.
Solo el paso del calendario 2026 dará el veredicto sobre la decisión que tomó Briatore. La presión por resultados será grande y Renault pondrá la lupa sobre el italiano. Claro, el piamontés, a su vez, ya les pasó la pelota a Franco Colapinto y Pierre Gasly, la dupla de pilotos titulares. “Necesitamos dos pilotos competitivos para el equipo. Todo el grupo necesita del rendimiento de los pilotos. Todo el trabajo previo de los ingenieros termina en los pilotos”, aclaró Flavio.
Para Colapinto será el momento de dar un paso adelante. Briatore lo apuntó ante los medios que concurrieron a la presentación: “Este año ves la cara de Franco y está mucho más maduro. Ya no es el niño que teníamos el año pasado. Y pasamos mucho tiempo con él este invierno. El problema de Franco era sobre todo la clasificación, porque en carrera era rápido, como Pierre. Solo necesitaba pilotar el coche y clasificar con talento, y no conducir de manera emocional”, dijo a Motorsport.
“En 2025 estuvimos enfocados en 2026 y ya llegó”, dijo el argentino. “Como equipo, no hay excusas. Cambió la unidad de potencia, cambió el reglamento. Ahora tenemos que trabajar y encontrar rendimiento. El equipo trabajo duro y ojalá el auto sea rápido”, agregó.
La apuesta de Briatore deberá pagar los dividendos en 2026. Alpine no puede permitirse otra temporada como la de 2025. El listón quedó muy bajo tras ser último, pero el salto apunta a varios peldaños. Las incógnitas están abiertas porque con nuevo reglamento todo es intriga. La gran esperanza está apoyada en el motor, porque Mercedes había sacado una ventaja clara cuando comenzó la era híbrida. El resto despenderá del chasis diseñado por el francés David Sanchez y el jugo que puedan sacarle los pilotos al A526. Lo dijo Flavio, no hay excusas.
