El italiano apareció con todo en el momento clave de la clasificación, cerró una vuelta de antología y partirá en punta en Austin. Si logra la victoria y se da una combinación de resultados, podrá ser campeón este domingo.
¿Y si, sí? “Es una locura, por eso ni lo estoy pensando. Tiene que pasarles algo catastrófico a los demás para que yo llegue a ser… Tiene que ser un fin de semana perfecto para mí y ellos tienen que sacar malos resultados, algo poco probable”, dijo Kimi Antonelli durante la conferencia de prensa del jueves, previo al comienzo del Gran Premio de Estados Unidos, 18ª fecha de la temporada y primer match point para el piloto de Mercedes. Los números dan como para que se corone, pero en la previa solo imaginarlo parecía utópico, porque tiene que ganar sí o sí y esperar que George Russell finalice noveno o peor y que Lewis Hamilton llegue del quinto para atrás… No, era muy posible. Menos con el andar de la Flecha de Plata en los entrenamientos de Austin, súper dominados por Ferrari, el gran candidato, pero… ¡Antonelli logró la pole!
Ferrari embelesaba con su andar en ensayos, mientras que el jovencito boloñés trabajaba en su W17. Fue quinto en el primer entrenamiento, segundo en el que cerró el viernes y cuarto en el tercero, disputado este sábado. Ni Kimi ni Mercedes se habían mostrado como una amenaza; aunque algo estaba claro: el italiano había sido más veloz y consistente que su compañero George Russell en cada salida.
En la Q1, Mercedes mandó a sus pilotos con neumáticos medios, contra los blandos de sus rivales (algunos con usados, como Max Verstappen). En la Q2, Kimi mandó un mensaje al quedar segundo, detrás de Charles Leclerc, a apenas 80 milésimas. Y llegó Q3, el primer gran momento del fin de semana estadounidense y Antonelli voló. En el primer intento marcó 1m34s035 para meterse arriba de todos. Max Verstappen, quien estuvo todo el fin de semana adelante también, quedó segundo, a 179 milésimas. Quedaba el último duelo, la salida final.
