Los New York Yankees han dejado de ser 'El Imperio del Mal' en esta temporada baja

Yankees Getty Images

Los New York Yankees ya no son "El Imperio del Mal" en las Grandes Ligas. Al menos no en el actual mercado de agentes libres y en los nuevos tiempos que vive la industria del béisbol estadounidense.

Acostumbrados a que su equipo vaya detrás de lo mejor disponible en el mercado, especialmente después de quedarse corto de ganar la Serie Mundial (algo que Nueva York no ha conseguido en más de una década), los aficionados de los Yankees han atestiguado, casi con horror, como los movimientos principales del gerente general Brian Cashman se han limitado a retener al valioso intermedista DJ LeMahieu y a jugarse un boleto de lotería con la firma del lanzador Corey Kluber.

LeMahieu, el líder de bateo de la Liga Americana la temporada pasada, ha sido el mejor jugador ofensivo de los Yankees en los últimos dos años. Kluber, ganador de dos premios Cy Young, apenas ha lanzado 36 innings en dos años debido a las lesiones. El derecho cumplirá 35 años en abril, cuando se supone que debe iniciar la próxima campaña.

Con las firmas de LeMahieu ($90 millones por seis años) y Kluber ($11 millones por una temporada), los Yankees pasaron de los $200 millones en dinero comprometido en jugadores para el 2021, cuando el tope salarial disfrazado en un Impuesto al Balance Competitivo (CBT, por sus iniciales en inglés) será de $210 millones.

No es que los Yankees no tengan experiencia pagando el impuesto de lujo (lo han hecho consistentemente desde que la regla fue establecida en 2003), pero si se pasaran por más de $20 millones, entonces serían penalizados con el segundo nivel de castigo (un 32% de su nómina) en lugar del 20% que se aplica a los ofensores de primer año.

Nueva York detuvo su racha de pagar impuesto de lujo en el 2018, cuando gastó $192 millones (cinco millones por debajo del tope).

Debido al dinero ya comprometido, las duras penalidades por superar ampliamente el tope salarial y la crisis económica derivada del coronavirus (sí, ni los Yankees son inmunes al covid-19), la idea de ver al lanzador Trevor Bauer, el receptor J.T. Realmuto o al jardinero George Springer firmar con Nueva York es algo, sino imposible, difícil. Incluso reconquistar al lanzador japonés Masahiro Tanaka, quien es agente libre, requeriría de un acuerdo muy creativo.

Pero incluso si no agrega a un gran nuevo pelotero, los Yankees poseen una de las mejores nóminas de las ligas mayores y es el equipo mejor valorado de la Liga Americana para disputar el clásico de otoño, por encima de los Chicago White Sox. Los campeones Los Angeles Dodgers siguen siendo los principales favoritos de las casas de apuestas.

Debido a su colección de títulos (27, cifra tope en las principales ligas del deporte profesional norteamericano), los Yankees se granjearon varios apodos que destacan su superioridad sobre el resto de los equipos, incluyendo "El Imperio del Mal", una referencia a la autocracia ficticia que representa el antagonismo en la saga "Star Wars", la franquicia de películas de ciencia ficción de Disney.

Fue en diciembre del 2002 cuando el ejecutivo de los Boston Red Sox, Larry Lucchino, tildó a los Yankees como "El Imperio del Mal", después que Nueva York ganara la batalla económica contra el resto, incluyendo Boston, para fichar al jardinero japonés Hideki Matsui y al lanzador cubano José Contreras, dos prominentes agentes libres internacionales.

Es atinado recordar que en el 2002, los Yankees habían ganado cuatro campeonatos en siete años, mientras que los Medias Rojas no habían tenido una celebración desde 1918. Desde el punto de vista de Lucchino, Boston representaba el lado bueno de la historia.

De todos modos, muchos, incluyendo a Lucchino, olvidan que el establecimiento de un sorteo para repartir el talento entre todos los equipos, cambió significativamente el negocio, reduciendo notablemente la probabilidad de que un equipo, ya sea Nueva York o cualquier otro, realmente pueda establecer algún tipo de imperio en las Grandes Ligas.

Incluyendo los cuatro títulos del período 1996-2000, Nueva York solamente ha ganado siete veces en las casi seis décadas de la era del sorteo, que comenzó en 1965. En contraste, entre 1923 y 1962 (39 años), los Yankees capturaron 20 coronas de la Serie Mundial.

Y el establecimiento de un impuesto de lujo para penalizar a los equipos que gastan más del tope permitido anualmente balanceó aún más la competencia. Los Yankees solamente han ganado una vez (2009) en la era del CBT y en sentido general ningún conjunto repite como campeón desde que "El Imperio" atrapó tres títulos seguidos entre 1998 y 2000.

El último club de la Liga Nacional que ganó en años seguidos fueron los Cincinnati Reds, en 1975-76.

En resumen, los Yankees ya no son "El Imperio del Mal", pero eso es algo que ya sabíamos.