¿Cómo identificar a los fiascos del NFL Draft en el Combinado?

El Combinado de Talento de la NFL arrancó este lunes, y, todos los años, la liga está repleta con discusiones acerca de sus futuros estelares, generadas por impresionantes números de jugadores que parecen estar destinados para la grandeza.

Pero todos los años, esos estelares del Combinado vuelven a traer recuerdos de los jugadores que no cumplieron las expectativas una vez que llegaron a las plantillas de NFL.

De estelares del Combinado a fiascos de la NFL. ¿Suena demasiado fuerte? Tony Mandarich no lo cree, al menos no en su caso, y es colocado usualmente en la cima o cerca de ella de todas las listas de jugadores que no consiguieron traducir su éxito del Combinado en gloria de la NFL.

"Me han preguntado... '¿fuiste un fiasco en Green Bay? Vaya, sí, fui un fiasco en Green Bay, y nada de eso fue culpa de Green Bay", dijo Mandarich a ESPN.com la semana pasada. "Fue toda mi culpa, y yo culpé a todos excepto a mí".

Vernon Gholston, Mike Mamula, Darrius Heyward-Bey, Matt Jones y Mandarich son apenas algunos ejemplos de jugadores con brillantes resultados de Combinado cuyas carreras no igualaron las expectativas.

¿Por qué sucede esto? Si se supone que el Combinado debe ser indicativo de atleticismo, ¿por qué algunos de los que brillan en el evento fracasan en su intento de replicar ese éxito en la NFL? Y si un jugador se gana la etiqueta de "fiasco", ¿se trata de su culpa o es culpa del equipo que lo reclutó? ¿Es un producto del sistema?

La respuesta podría constar de las tres anteriores.

Mandarich no culpa a nadie más que a sí mismo. Jugó solamente tres campañas con los Green Bay Packers tras ser elegido segundo global en el draft de 1989.

Su carrera en Michigan State, alimentada por un ahora admitido uso de esteroides, podría haber sido suficiente para convertirlo en uno delos primeros jugadores seleccionados. Pero en su Combinado --donde corrió las 40 yardas en un tiempo de 4.65 segundos y logró 39 repeticiones en el bench press-- sellaron su status.

"Llamaré a las cosas por su verdadero nombre, y fui un fiasco en Green Bay", dijo Mandarich, quien luchó contra adicciones de alcohol y drogas durante su primera etapa en la liga. Mandarich estufo fuera de la NFL por varios años antes de montar un regreso con los Indianapolis Colts a mediados de los 1990s.

Mandarich, quien se retiró debido a una lesión luego de tres años en Indy y ahora maneja un negocio de fotografía en Arizona, dijo que su status como fiasco fue enteramente su culpa.

No obstante, los equipos también deben compartir algo de responsabilidad. Pasan meses investigando las vidas de estos jugadores, solamente para ignorar las señales obvias de alerta cuando llega el día del draft.

Jones, un quarterback convertido en receptor, fue cortado tras cuatro años con los Jacksonville Jaguars, parcialmente por arrestos y cuestiones fuera del campo. Un entrenador de la NFL dijo que es probable que las interrogantes de carácter hubieran aparecido en las evaluaciones previas del draft.

"Sabemos todo lo que han hecho estos chicos en sus vidas", dijo el entrenador. "Si se pican la nariz, lo sabemos".

Gholston fue seleccionado sexto global por los New York Jets en el 2008 después de una campaña sólida en Ohio State y un Combinado espectacular en que consiguió algunos de los mejores números para su posición. Fue cortado luego de tres años y cero capturas.

Los Jets consideraron a Gholston suficientemente especial como para elegirlo dentro del Top-10. Otro equipo calificó a Gholston no más arriba de selección de finales de primera ronda o inicios de la segunda vuelta.

En algún punto del camino, el proceso de evaluación falló.

Mamula incrementó el valor de los bonos con un Combinado brillante, y Heyward-Bey deslumbró a Al Davis y los Oakland Raiders con su tiempo de 4.3 segundos en las 40 yardas.

Ambos tenían talento, pero probablemente no lo suficiente para ser seleccionados como reclutas de primera ronda. Mamula jugó por seis campañas antes de que las lesiones le obligaran a retirarse, y Heyward-Bey sigue en la liga como receptor abierto reserva de los Pittsburgh Steelers, habiendo durando más que algunos de los otros reclutas de primera ronda del 2009.

Ambos hubieran sido considerados exitosos de haber sido elegidos en rondas posteriores, pero ninguno de ellos pudo con el peso de las expectativas sobre sus hombros luego de que los equipos los reclutaran demasiado alto después de desempeños impresionantes en el Combinado.

"A veces los tipos simplemente se van demasiado alto, y luego no cumplen expectativas al ser el sexto recluta global del", dijo un coach de la NFL. "Si es el N° 30, 34 o 35, entonces está bien... Desafortunadamente, es lo que sucede. Cuando te vas demasiado alto... termina siendo negativo para ti".

Si el Combinado funciona como debe, solamente es una pieza del proceso de visoría que puede confirmar o negar lo que ven los equipos en película. Si un jugador luce aletargado en video y corre un tiempo lento en las 40 yardas, esas sospechas se confirman.

Esos números pueden ayudar, pero también pueden ser una mentira. La verdadera calificación de un jugador usualmente sucede en algún lugar entre sus cintas de juego y su historial fuera del campo. Como muchas cosas durante la época del draft, el Combinado es casi artificial. Casi todo jugador reclutable gasta ahora miles de dólares y meses preparándose para los ejercicios, entrevistas y pruebas.

"El Combinado es simplemente un frente para entrar", dijo el ex profundo de la NFL y actual analista para ESPN, Matt Bowen. "Es parte del pago para entrar a la liga. Es un examen para llevar a casa ahora. Conoces los ejercicios. Sabes exactamente lo que debes hacer".

El ala cerrada de los Baltimore Ravens, Ben Watson, quien fue elegido en la primera ronda por los New England Patriots en el 2004, recordó cómo se preparó para cada aspecto del Combinado, desde el modo apropiado de calentar para las 40 yardas hasta exámenes Wonderlic de práctica (Watson se anotó un 48, una de las calificaciones más altas en la historia de la liga).

"Juegan por la oportunidad de entrar a la liga para poder dedicarse al fútbol americano", explicó Watson. "Les correspondería entrenar para lo que será un factor determinante en ser reclutados y obtener una oportunidad de ingresar a un campamento de novatos...

"Obviamente, el estudio de video de tu último año se ha terminado. No se puede meter más al banco, por lo que respecta al fútbol americano, y sería tonto simplemente aparecerse en el Combinado sin jamás haber hecho un ejercicio o correr las 40 yardas cuando vas a ser calificado sobre eso".

Fue lo mismo para Bowen, quien recuerda practicar el arranque de las 40 yardas por meses. Bowen, quien fue elegido en la sexta ronda, finalizó en 4.49 segundos, uno de los más rápidos entre los safeties de ese año. Bowen fue seleccionado con el turno N° 198 de ese 2000, un puesto por arriba de Tom Brady.

Pero luego de que el entrenamiento ha terminado y un jugador está en la liga, el juego cambia. Si un jugador no está invertido al 100 por ciento en el juego, o si no es una pieza que se acomode bien al equipo, su carrera podría estar terminada antes de iniciar. Por eso el Combinado podría dar indicios pero no puede contar la historia completa.

"No creo que el Combinado tenga gran valor. Pienso que algunos de los atletas que brillan en el Combinado y no lo hacen en la NFL, pienso que gran parte es el sistema en el que están", dijo Mandarich. "Habiendo dicho eso, no es excusa para mí. Estaba disparándome en el pie desde el primer día en Green Bay".

Un jugador que podría haber sido capaz de sobrevivir en el colegial sin el 100 por ciento esfuerzo probablemente no pueda sobrevivir igual en la NFL. Eso no es algo que no necesariamente sepan los equipos hasta que lo recluten, dijo Bowen.

"El carácter va a vencer al talento, va a vencer al esquema, va a vencer al libro de jugadas, siempre", dijo Bowen. "¿Qué tipo de cultura intentas construir? Porque hay ciertas cosas que no aparecen en las cintas. ¿Qué tipo de liderazgo posee? ¿Cómo lidian con la adversidad? ¿Cómo lidian con lesiones? Pueden jugar lastimados?...

"Si no puedes jugar lastimado en la NFL, no puedes jugar, porque todos están lastimados. Después de la patada de salida en la Semana 1, todos están lastimados en la NFL".

Por eso la parte más importante durante el Combinado no son las 40 yardas ni el recorrido de los tres conos. Se trata de las pruebas médicas y las entrevistas.

Watson recuerda haber estado sorprendido por algunas de las preguntas que le hicieron. Equipos insistieron sobre cuánto significaba para él el fútbol americano, usando sus altas calificaciones y educación de los padres en su contra.

"Hubo preguntas acerca de mí: si podía bloquear y si el fútbol americano era importante para mí porque tuve buenas calificaciones, salí de una casa con padre y madre, no tuve problemas legales. Fueron cosas locas las que estaba escuchando", señaló Watson. "Para mí, se sintió como, OK, este tipo, no era un estudiante perfecto pero tenía buenas calificaciones, tenía un 3.0, estudiaba finanzas, fui criado por mis dos padres, no tuve problemas en mi historial, fui respetuoso y debía demostrarles que podía jugar este duro deporte, y pensaba, '¿Qué tiene que ver todo esto con cómo juego al fútbol americano?'".

De igual modo, Bowen recuerda cómo los equipos se enfocaron en una pequeña cicatriz que tenía en la muñeca que se hizo cuando cayó de su bicicleta a los 6 años. Al menos ocho equipos le preguntaron si escondía información médica.

"Ellos pensaron que quizás me había sometido a una cirugía secreta en la muñeca que Iowa encubrió", expresó Bowen. "Así de importante es. Y piensen sobre eso, tiene sentido. Vas a invertir mucho dinero en estos prospectos. No quieres a un tipo que en la Semana 3 de su campaña de novato dice, 'Mi muñeca me duele. ¿Por qué? Bueno, me sometí a una cirugía que no les comenté'. Oh vaya, eso sería un desastre".

Pero luego está el otro lado. Mandarich admite que fue presumido y lleno de sí mismo, recordando cómo preguntó a los visores presentes si deseaban que corriera las 40 yardas en 4.5 segundos. Su empleo de esteroides a nivel colegial era un secreto mal guardado, dijo.

"Pienso que tenían que ser tontos si no sabían", confesó Mandarich. "Puedes volver a algunas de las entrevistas a finales de los '80s e inicios de los '90s... y ven mi respuesta el 99 por ciento de las veces fue, 'Nunca he arrojado positivo por esteroides’. Así que eso por sí mismo es una confesión porque no estás respondiendo a la pregunta".

No importó. Mandarich fue seleccionado segundo global.

¿Por qué ignoran los equipos las señales obvias de alerta?

"Pienso que algunos cuerpos de entrenadores sobrevaloran sus propias habilidades, 'Podemos convertirlo en algo grandioso'", expone Bowen.

Cuando se trata de temas de carácter, todo depende del estándar particular de cada equipo.

"Los tipos vienen y van en el Combinado, pero simplemente es cuestión de cómo funcionará para tu equipo", dijo un entrenador de la NFL. "La cuestión del carácter... ¿cuánto vas a tolerar?".

Los fiascos de draft suceden todo el tiempo, Probablemente nunca existirá un sistema perfecto por los modos variados en que los equipos califican al talento. Pero si pueden encontrar un modo de prevenir el siguiente gran fracaso, definitivamente lo intentarán, dijo Mandarich.

"Sí pienso que el Combinado tiene un valor decente. No es gran valor. Lo describiría como un rayo en la rueda", explicó. "No es el fianl de todo, pero es uno de los rayos de la rueda bajo los que se evalúa, no solamente como atleta, sino también el carácter de una persona...

"Pienso que eso se evalúa ahora más que cuando yo estaba en el Combinado, y creo que parte de ello tiene que ver por personas como yo que estábamos realmente destrozados a medio camino de convertirnos en grandes fracasos por las drogas y el alcohol".

El reto para los 32 equipos será encontrar a los fracasos y a las demás estrellas del Combinado que no tendrán impacto en la NFL, y encontrar a los jugadores que podrían no destacar en los ejercicios pero que pueden ayudar a un equipo encaminarse hacia el éxito. El jugador elegido después de Bowen es un gran ejemplo.