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Conclusiones de la jornada del Día de Acción de Gracias

Los Texans no tuvieron problemas para apalear a Detroit mientras Washington hizo lo propio con los Cowboys

La tradicional jornada del Día de Acción de Gracias terminó de manera espectacular con dos partidos llenos de puntos.

Desafortunadamente la NFL tuvo que posponer el juego clave para la Conferencia Americana, entre Ravens y Pittsburgh Steelers, debido a un brote de COVID-19 en Baltimore. El partido se reprogramó para el domingo a la 1:15 p.m. hora del este.

Estas son las conclusiones que dejaron los duelos Houston Texans vs. Detroit Lions y Washington vs. Dallas Cowboys:

HOUSTON TEXANS EN DETROIT LIONS

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Los Texans hacen todas las paradas con una jugada de engaño de doble pase para Fuller TD

Deshaun Watson atrapa un pase hacia atrás y luego encuentra a Will Fuller V profundo para un touchdown de jugada 34 yardas.

El partido parecía ir en rumbo distinto al inicio, cuando los Texans tuvieron que despejar en su primera posesión y Detroit respondió con un touchdown. Ese fue el único momento en el que los Lions estuvieron arriba en el marcador, sin embargo, Houston reaccionó de la mano de su defensiva y de una actuación extraordinaria del quarterback Deshaun Watson, quien destruyó a la defensiva secundaria con cuatro pases de touchdown.

J.J. Watt interceptó a Matthew Stafford y devolvió el balón 19 yardas para touchdown, después, Bradley Roby recuperó un balón suelto de Kerryon Johnson que Watson capitalizó con su primer envío de anotación de la tarde a C.J. Prosise.

Watson se combinó con Duke Johnson y Will Fuller V --en dos ocasiones-- para terminar de dar forma a la paliza, que incluso pudo haber sido más abultada pero los Texans quitaron el pie del acelerador en el último cuarto, luego de tomar una ventaja irreversible 41-17.

Pocas sillas están más calientes que la del entrenador en jefe Matt Patricia, quien está muy cerca de asegurar su tercera temporada consecutiva al frente de Detroit (4-7) y no sorprendería si los Lions deciden terminar su mandado este fin de semana.

Para los Texans, si bien el triunfo no ayuda demasiado a sus esperanzas de llegar a los playoffs, sí sirve como recordatorio de cuál debe ser la prioridad en la temporada baja: encontrar un corredor sólido.

Houston ganó su segundo juego consecutivo, pero también tuvo un famélico promedio de 3.3 yardas por acarreo luego de terminar con apenas 2.9 yardas por acarreo la semana pasada frente a los New England Patriots, eso ha colocado presión extra sobre Deshaun Watson, quien no todas las semanas tendrá las mismas facilidades para lanzar que contra Detroit. -- Erick Cervantes Roon


WASHINGTON EN DALLAS COWBOYS

La cascada de malas decisiones de provenientes desde la banca de Dallas dejó a una muy diezmada plantilla sin opciones en este Día de Acción de Gracias. Desde un intento de pase en cuarta y 1, de Andy Dalton a CeeDee Lamb, que cayó incompleto en el segundo periodo, con el partido empatado a 10, hasta el ridículo intento de engaño de patada de despeje al inicio del cuarto periodo, cuando los Cowboys estaban en tu propia yarda 24, pero solamente abajo por 4 --pasando, desde luego, con una miserable jugada de engaño en segunda oportunidad y gol a finales del tercer periodo que condenó a Dallas a un gol de campo, en lugar de un touchdown-- fue claro que nadie alejó más a los Cowboys de la victoria que sus propios coaches.

Claro, los jugadores no están exentos de responsabilidad, con Ezekiel Elliott perdiendo otro balón suelto, y Lamb dejando caer un seguro touchdown de las manos, o la pésima intercepción lanzada por Dalton hacia el final; pero esas jugadas puntuales parecían, cada una en su momento, salvables vía esfuerzo colectivo.

El dueño y gerente general Jerry Jones ha manifestado en reiteradas ocasiones su fe en el proyecto de Mike McCarthy, y a Jones no se le da bien lo de admitir errores, pero la escuadra que sacó hoy Dallas frente a su público en una fecha tan especial como Día de Acción de Gracias lucía, como ha suceido en otras instancias de la malograda temporada, bastante falta de preparación de cara a un partido de NFL.

Para Washington, se trata de la segunda paliza sobre sus odiados rivales divisionales en el año, y una que ahora los catapulta al primer sitio de la NFC Este, momentáneamente. Nadie juega bien en esta división, eso hay que decirlo, pero entrando al último tercio de la campaña regular, todo indica que entre Washington y los New York Giants está el equipo menos malo del sector. -- Rafael Zamorano