Pablo Sánchez, director técnico de Palestino, explicó cuál fue la táctica que ocupó para anular por completo a la delantera de La U, y por consiguiente, comenzar a forjar el triunfo que se llevaron por la cuenta mínima. El defensor Fernando Meza jugó un papel importante, dijo.
Una vez finalizado el encuentro, "Vitamina" detalló cuál fue el posicionamiento de la retaguardia, y el rol del zaguero ya mencionado: "Sentí que con él íbamos a estar más cómodos, sobre todo por las características de los atacantes de la U".
"Si les cerrábamos los caminos interiores obligaríamos que tiren centros por fuera. Estuvimos más tranquilos, más allá de que esto es fútbol. Puede haber un buen centro, un buen cabezazo y gol", complementó el trasandino.
En esa misma línea, reconoció que "esa era la idea, pero nos costó en ataque. Cuando la cancha lo permitió tuvimos algunas asociaciones, pero nos fuimos diluyendo".
"La cancha no ayudó a la propuesta de los dos equipos. De alguna manera en la igualdad de sistema también se anularon las posibilidades concretas. La pelota se frenaba, hubo resbalones y pifias. No fue el partido que queríamos, fue feo", agregó.
Sobre el triunfo, comentó: "Las alegrías llegan de diferente manera. Con Coquimbo jugamos un excelente partido, pero nos empataron al final. Hoy era para que los puntos se repartieran, pero nos quedamos con el resultado a favor. La alegría viene exclusivamente por eso y la entrega de los muchachos, que me encanta".
