Mauro Silveira, arquero uruguayo de Junior, habló en El Espectador Deportes sobre su año en el fútbol colombiano, destacando el hecho de haber podido salir campeón para continuar con el legado que habían dejado sus compatriotas en el pasado.
"Pude seguir dejando a Uruguay ahí arriba con la camiseta de Junior. Es difícil de explicar lo que tiene el club con los arqueros uruguayos", comentó.
Al ser consultado por la adaptación a Colombia, y especialmente al clima de Barranquilla, el guardameta aseguró que no fue fácil.
"No fue sencillo adaptarme. Santiago Mele me aconsejó mucho, me habló de la importancia de acostumbrarse al calor, a la humedad, pero siendo arquero uno se adapta más fácil que un jugador de campo", comentó.
Además, Silveira destacó lo que significa jugar en el Estadio Metropolitano de Barranquilla cuando Junior es local.
"Por algo le dicen La Caldera, ahí adentro hay 20 grados más que afuera, cuando el estadio está lleno la humedad es todavía peor, y la hinchada juega un papel muy importante, parece que estás metido adentro de un pozo, quienes conocen te dicen que es más difícil que jugar en la altura".
Al respecto, el arquero se refirió a las críticas que recibió en su llegada, y al hecho de haberlo podido superar.
"Acá son muy pasionales, si al equipo le va bien está todo bárbaro, si te va mal sos el peor. Yo venía de un legado muy importante de uruguayos y al principio fui muy criticado, pero con el tiempo me fui adaptando, fui mejorando y terminé mostrando mi mejor versión en el tramo final de la temporada. Tanto la prensa como la gente fueron muy duros conmigo al principio, por suerte con el tiempo pudimos revertir eso", afirmó.
Consultado por las diferencias que encontró entre el fútbol uruguayo y el fútbol colombiano, su principal sorpresa estuvo en la forma en la que plantean los partidos en mitad de cancha.
"El juego en Colombia es mucho más directo, se juega de arco a arco y la mitad de cancha es de pasaje, casi que no se disputa en esa zona. En ese sentido me costó la adaptación, se juega diferente a lo que acostumbramos en Uruguay".
Finalmente, Silveira habló de Wanderers, el club que lo vio nacer como jugador, y del que se hizo hincha con el correr de los años.
"Obvio que lo seguí, estuve desde los diez años en el club, soy hincha de Wanderers y la sufrí. Cuando ganamos ese último partido que nos salvó del descenso respiré, pero fue un año muy complicado", sentenció.
