El uruguayo Esteban Ostojich ha tenido un gran crecimiento en los últimos años, siendo internacional desde el 2016 y habiendo sido designado para arbitrar este sábado la final de la Copa América entre Argentina y Brasil. Respetando una gran tradición familiar, este juez de 39 años expulsó a Alexis Mac Allister en el Preolímpico del 2020 y a Jonathan Maidana en la Libertadores 2021, y pitó la final del Mundial de Clubes 2020 entre Bayern Munich y Tigres.
En el departamento de San José, Esteban no es el que dirigirá la final de la Copa América, ni el árbitro que dirigió el primer clásico uruguayo entre Peñarol y Nacional que se disputó en el estadio Campeón del Siglo, ni el juez que estuvo en la final del Mundial de Clubes 2020 entre Bayern Múnich y Tigres. En San José, Esteban es el hijo del ‘Cono’ y de María, es el ex futbolista del Universal que se iba expulsado muy seguido y que a los 21 años se fue, como tantos, a probar suerte a Montevideo, aunque en su caso, como árbitro.
“Crecí en una familia futbolera, con mi mamá oriunda de Ecilda Paullier jugando al fútbol. Papá también jugó y fue árbitro; de chico mamé reuniones arbitrales en mi casa, toda esa ceremonia previa a ir a una cancha de fútbol. Toda esa voluntad de entrenar después de 8 horas laborales que tenía mi papá. Veía todo eso y son cosas que tomo como ejemplo”, comentaba en mayo del 2019 Ostojich en una entrevista que le realizó el sitio web consentidomedios.uy.
Pero no es que el arbitraje lo atrapó desde un primer momento, no. Primero fue jugar en Universal, donde los árbitros lo expulsaban seguido por su carácter. ‘Futbolista muy temperamental que jugaba al límite’, así se define Ostojich, que en el 2003 decidió probar suerte en el arbitraje y viajar a Montevideo para hacer el curso de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
Su padre, el Cono Ostojich, fue un gran árbitro del fútbol del interior e incluso, en alguna cantina de los clubes deportivos que integran el campeonato de OFI (Organización del Fútbol del Interior), pueden encontrarse buenas referencias de su arbitraje y hasta alguna polémica viejísima, siempre con la confianza y el respeto que transmitió en cada decisión.
“El arbitraje me fue enamorando. Hasta mi estilo de vida cambió. Estar prolijo estéticamente, estar bien vestido, ser puntual, respetuoso, mirar a los ojos cuando se habla. Todo eso se necesita para ser árbitro y eso lo vuelco al lado humano… me enamoró, hoy en día no imagino mi vida sin el arbitraje. Lo más lindo es la toma de decisiones constantes”, confesó en la nota citada Ostojich, cuyo uno de sus abuelos también fue referí.
Sabiendo capitalizar esa tradición familiar, escuchando consejos y no teniendo esa herencia como una presión extra, debutó en la Primera División del fútbol uruguayo el primero de setiembre del 2013. A partir del 2016 es árbitro internacional FIFA y tuvo una carrera sorprendentemente ascendente.
“Es una persona muy seria, capaz, responsable y con una gran humildad”, describió el ex árbitro Javier Bentancor en diálogo con ESPN.com y agregó: “Trabajó mucho para llegar a dónde llegó, quizás hace algunos años era impensado que cumpliera tantos objetivos, pero lo consiguió y lo hizo por esfuerzo propio. Sorprende porque habían otros árbitros, cuando él ascendió a internacional estaban Andrés Cunha, Daniel Ferdorczuk, Christian Ferreyra, él empezó bien de abajo. Tuvo que hacerse un nombre y en esa lista de internacionales había árbitros uruguayos con mucho peso”.
En diciembre del 2015, Ostojich arbitró la final por el tercer y último ascenso a la Primera División del Campeonato Uruguayo entre Rampla Juniors y Cerro Largo; en agosto del 2016 tuvo su primer partido en la Copa Sudamericana (Sol de América vs Wilstermann por la primera fase); en abril del 2017 debutó en la Copa Libertadores (en el triunfo de Gremio sobre Iquique por 3 a 2 en la fase de Grupos), y arbitró su primer clásico entre Peñarol y Nacional en agosto del 2017.
“Comenzó a tener partidos cada vez más exigentes y él fue respondiendo. En este 2021 la Comisión de arbitraje de la CONMEBOL le dio esta oportunidad de ir a la Copa, de estar en el partido inaugural y luego con sus actuaciones dentro del torneo se ganó esta final habiendo otros árbitros de toda América muy importantes, él lo logró en base a sus actuaciones”, subrayó Bentancor, que remarcó que Ostojich pudo, con el paso de los años, dejar de ser ‘calentón’ a la hora de arbitrar y tener ahora como sus grandes virtudes la tranquilidad y el aplomo.
En el 2018, el nacido en San José dirigió una semifinal de Sudamericana e integró el VAR que asesoró a Cunha en la final de la Copa Libertadores de Madrid entre Boca y River. Al año siguiente, pitó Octavos en la Libertadores y el primer clásico uruguayo que se disputó en el estadio Campeón del Siglo, y fue cuarto árbitro en el triunfo de Brasil por 2 a 0 sobre Argentina en las semifinales de la Copa América, donde el juez principal fue el ecuatoriano Roddy Zambrano.
En el 2020, participó del Preolímpico sub 23 que se disputó en Colombia, siendo árbitro principal en el triunfo de Argentina por 2 a 1 sobre el combinado local (goles de Alexis Mac Allister y Adolfo Gaich), expulsando a Mac Allister al minuto 87 por doble amarilla.
En la Libertadores 2020, arbitró ocho encuentros, destacándose el partido de ida por los cuartos de final entre Racing y Boca, y la revancha de la semifinal entre Palmeiras y River, que se jugó en enero de este 2021 y que el equipo millonario ganó por 2 a 0 en Brasil. El elenco de Marcelo Gallardo quedó eliminado al caer en el resultado global por 3 a 2; en ese encuentro, la terna encabezada por Ostojich anuló el 3-0 de Gonzalo Montiel a instancias del VAR y, minutos más tarde, se le cobró un penal a favor del Millonario, pero nuevamente la asistencia desde cabina marcó un offside previo.
En febrero de este año, el uruguayo participó del Mundial de Clubes, arbitrando el cotejo por la segunda ronda entre Tigres de México y Ulsan de Corea del Sur, y la final que el Bayern Munich ganó por 1 a 0 ante el elenco azteca.
Este árbitro, que por las Eliminatorias rumbo a Qatar arbitró el 2 a 0 de Chile sobre Perú de noviembre del 2020 y el 2-1 del combinado incaico sobre Ecuador en el pasado mes de junio, lleva pitados siete partidos de la Libertadores 2021, siendo el último de ellos el triunfo de Fluminense por 3 a 1 ante River en el Monumental, expulsando a Jonathan Maidana al minuto 67 por un codazo a Caio Paulista cuando el juego estaba detenido y cuando los brasileños ya vencían por 2 a 0.
En esta actual edición de la Copa América, el uruguayo de 39 años que sueña ir a una Copa del Mundo ya arbitró el partido inaugural (triunfo de Brasil 3 a 0 sobre Venezuela), la victoria de Perú sobre Colombia por 2 a 1, también por el grupo B, y el encuentro por Cuartos de final entre Perú y Paraguay, donde expulsó a Gustavo Gómez en el elenco guaraní en el final del primer tiempo y echó al peruano André Carrillo a los 85’ (el elenco de Ricardo Gareca logró la clasificación al imponerse en los penales tras empatar 3 a 3 en los 90’).
