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El estilo de Esteban Ostojich, el uruguayo que arbitrará la final de la Copa América entre Brasil y Argentina

El uruguayo Esteban Ostojich será el juez principal de la final de la Copa América que este sábado disputarán Brasil y Argentina a partir de la hora 21:00 en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro. El ex árbitro Javier Bentancor conversó con ESPN.com sobre el estilo de su compatriota, destacó sus principales virtudes y hasta comentó cómo reaccionaría Ostojich si el ‘Dibu’ Emiliano Martínez repite, ante un penal de Brasil, su conducta en la definición ante Colombia.

‘Tranquilo, con buen diálogo hacia los jugadores constantemente, y previene al máximo ya sea antes o durante el partido’, son las primeras impresiones que brinda el referato uruguayo sobre Ostojich, quien es internacional desde el 2016 y que en esta Copa América arbitró el partido inaugural entre Brasil y Venezuela (triunfo local por 3 a 0), la victoria en la fase de grupos de Perú sobre Colombia por 2 a 1, y el choque en Cuartos de final entre la selección incaica y Paraguay, donde el elenco dirigido por Ricardo Gareca se impuso en los penales.

A esos conceptos generales sobre el referí de 39 años se le puede agregar la fama (y estadística) de ‘tarjetero’, marcada por ese objetivo de prevenir que determinadas situaciones no adquieran mayor gravedad o tenor.

“Nosotros coincidimos bastante, por ejemplo cuando hice el clásico entre Peñarol y Nacional del 2015, Esteban era el cuarto; esta semana estuve conversando con él”, comentó Javier Bentancor, árbitro uruguayo que se retiró en diciembre del 2018.

Destacando el nivel ‘impresionante’ que está teniendo Ostojich, Bentancor valoró sobre sus características: “Cuando nosotros compartimos cancha, él era un poco calentón, capaz que esa es la palabra, como que había situaciones de partido, determinadas protestas, que lo hacían enojar mucho, pero el control de esa situación lo llevó a mejorar como árbitro. Una de sus mejoras en todos estos años es el aplomo que consiguió; el año pasado hizo partidos de Copa Libertadores complicados y le fue bien, viene en un trayecto de carrera donde está dando cada vez más, como que no llegó a su techo”.

Así, el exárbitro afirmó cuando se le preguntó sobre la principal virtud de Ostojich: “El aplomo sin lugar a dudas, el aplomo que muestra hoy ante situaciones difíciles, creo que es un hándicap importante que hoy tiene”.

Bentancor remarcó que su excompañero viene del fútbol del interior, donde el juego es más pasional, desde el punto de vista del público y de los jugadores, y con menos control. Habiendo sido formado en ese fútbol, Ostojich supo asimilar de gran manera con el paso de los años el contexto diferente que puede significar un partido por Campeonato Uruguayo, por Copa Libertadores o ya entre selecciones nacionales.

“Esteban pudo controlar su temperamento, ser un poco más frío y adaptarlo a un fútbol diferente. Logró adaptarse a ese nuevo contexto”, valoró Bentancor.

El exjuez también destacó el afán constante de Ostojich por prevenir situaciones o anticiparse a determinadas jugadas: “Una de las cosas que me llamó atención cuando compartía cancha con él era eso, el estudio que hace antes del partido, el estudio de las tácticas de los equipos, de los jugadores más complicados a los que se le debe poner un poco más de control y conversación, cuáles son los equipos con los que puede hablar más, con cuáles menos, etcétera”.

“Ostojich es un árbitro que se preocupa mucho antes del partido, estudia lo que le puede llegar a pasar. En un partido nunca sabés qué es lo que te puede pasar, pero él igual trata de anticiparse y entonces al tener ese estudio previo es menor el riesgo de que alguna circunstancia te pueda sorprender, quizás eso también lo aprendió en el fútbol del interior o siguiendo los consejos de su padre que fue un gran árbitro”, agregó Bentancor.

Y destacó que el nacido en el departamento de San José ya tenía esa rutina de trabajo preventivo de cara a los partidos incluso mucho antes de que el Colegio de Árbitros de Uruguay comenzara a exigirlo formalmente.

Convencido que desde el día de la designación Ostojich está estudiando a Brasil y a Argentina, posibles conflictos o protestas, Bentancor remarcó que, más allá de este estudio previo, los árbitros no se deben adelantar a una determinada situación: “Por ejemplo, no es que antes del partido le marques algo a un defensa como puede ser Otamendi, porque eso se puede tomar mal o como una amenaza. En cambio, sí te podés anticipar durante el partido desde la parte física y ante cualquier falta que creas que pueda generar un conflicto estar ahí al lado y pitar, mostrando que sabés que puede pasar algo. Con la presencia física podés demostrar que estarás atento a lo que pueda pasar, a los conflictos que puedan suceder”.

“Mostrando su presencia por el lado físico y por el diálogo, ya es un montón, y eso se estudia en los días previos, pensando en qué zonas y con qué jugadores puede haber determinado conflicto, pero sin entrar en el prejuicio”, subrayó.

“Por ejemplo, yo estoy convencido que si se da una situación de definición por penales o algún penal para Brasil, estoy seguro que Ostojich no va a permitir que el arquero argentino (Emiliano Martínez) le hable de cierta forma al pateador. Esteban se va a adelantar a la jugada porque ya vio lo que pasó (ante Colombia). Nadie dice que el arquero no hable, pero siempre con respeto. Creo que ese es un ejemplo claro de la prevención que puede llegar a tener él si se produce un penal o una definición”, comentó Bentancor, quien dijo que en su carrera nunca le pasó que un golero se expresara de la manera que lo hizo el argentino ante los jugadores colombianos en la tanda de penales de la semifinal de la Copa.

Por último, y confiando en el trabajo que pueda hacer su compatriota, Bentancor destacó el respaldo que los árbitros a veces pueden buscar en los propios futbolistas para prevenir posibles conflictos: “Todo árbitro se apoya en el referente que no tiene que ser sí o sí el capitán. Yo por ejemplo en un clásico del 2015 tenía al Chino Recoba en Nacional y al Tony Pacheco en Peñarol, los conocía y cualquier cosa que me pasaba lo hablaba con ellos, le podía decir: ‘Tony, decile a este que no lo aguanto más’, y él se encargaba de hablar con su compañero. Hay que tener en cuenta al referente para prevenir situaciones; los jugadores pueden estar a mil y no escuchar al árbitro, pero sí van a escuchar a su referente”.