Algo no cuadra...

ESPN

Aquellos que no hace mucho tiempo decidieron dar a Córdova la camiseta número 10, hoy se rindieron a la primera

Algo no cuadra... y no cuadra desde hace tiempo. No cuadraba cuando fue perdiendo la titularidad, no cuadraba cuando tenía cada vez menos minutos, y definitivamente no cuadraba cuando empezó a circular la versión de que era posible su salida para llegar al máximo rival. Perdón, pero simplemente no tenía sentido.

Lo peor es que ahí no acabó la cosa. Se cayó lo de Chivas y en lugar de que se enfriaran las cosas, de que se tuviera oportunidad de sentar a las partes involucradas y se tratara de llegar a un acuerdo… simplemente se consiguió un nuevo cliente… a un nuevo interesado y se concretó definitivamente su salida.

Por supuesto que Tigres obtuvo con la llegada de Sebastían Córdova a un jugador que tendría que ilusionar, pero más allá de fijarme en lo que vendrá, y de lo que seguramente estaremos hablando mucho en próximos días… me quiero centrar en lo que pasó por la mente de aquellos que le abrieron las puertas.

Aquellos que no hace mucho tiempo decidieron darle la camiseta número 10 (hecho que pudiera parecer menor… pero que daba la impresión consolidaba su estatus de figura surgida de la cantera y sobre la cual buscarían construir el proyecto de los próximos años…al menos hasta que saliera con rumbo al Viejo Continente), se rindieron a la primera. En cuanto apareció la ventana de transferencias decidieron que era preferible soportar un posible latigazo de opinión pública haciendo un intercambio con Chivas, antes que darle otra oportunidad.

Puede que no haya sido del agrado del entrenador en turno, pero un club orgulloso de lo que suele generar su cantera y que reitero, ya había ungido públicamente como el “elegido”, de un momento a otro decidió quitarle todo el respaldo y le mostró la salida.

Leo y escucho a muchos que se debaten entre el “se equivocaron” y el “se le subió”… pero no puedo englobar todo en cosas tan sencillas. Me parece muy, pero muy importante recalcar el hecho de que un equipo que ya lo había marcado como alguien distinto, pero que al mismo tiempo lo veía y lo tenía en el día a día, decidió simplemente rendirse.

No se terminó llevando a cabo el intercambio por Uriel Antuna, pero ¿en serio me van a decir que el inconsistente Antuna terminaba representando más una solución y una certeza para América que un jugador que Córdova? Ese movimiento no hacía más que reforzar mi pensamiento de que lo que les urgía en Coapa era deshacerse del volante y si de pronto hasta podías ganar a alguien en la transacción, ya era ganancia.

En fin, habrá que ver que ocurre. Mientras tanto Sebastían llega a un equipo donde por lo hecho la temporada anterior, pensaría que no está para ser titular. Primero definamos de que juega el ex azulcrema. Pero después de eso me parece que tendrá que ser consciente qué hay mucho trabajo por hacer si es que pretende estar en el 11 de uno de los equipo más profundos de México. A partir de ahí mucho por corregir, pues de momento el que tanto apostó por ti ya se rindió…y eso nunca suele ser una buena señal. Les digo que algo no cuadra.