Como es habitual, en ESPNtenis.com repasamos las historias paralelas de la semana tenística. Detalles, curiosidades, frases destacadas y todo el color del circuito.
Amistades y silencios
Tras estar un año sin jugar, Viktor Troicki recuperó las formas en solo tres meses. Ya reinstalado en el circuito ATP, aunque todavía a base de wildcards y clasificaciones, el serbio ha vencido en las últimas semanas a jugadores de la talla de David Ferrer o Mikhail Youzhny, escalando velozmente hasta el puesto 140. Con otra perspectiva, el ex-N°12 del mundo no quiere frenar su progresivo regreso a los primeros planos, pero tampoco olvida aquellos días de ostracismo.
"Al principio me quería mantener alejado de todo. No seguía ningún torneo, no miraba los partidos. Lo que más tuve que trabajar en este tiempo fue justamente eso, recuperar las ganas para divertirme jugando al tenis. Hoy lo disfruto. Aprendí a relajarme. Pero no me puedo detener ahí. Quiero seguir mejorando y terminar el año Top 100", describió Troicki en China.
Para atravesar ese proceso, incluso ya pisando los primeros Challengers en la vuelta, el serbio remarcó la ayuda de su círculo íntimo: "Mi novia fue fundamental. También mis padres, entrenadores y amigos". ¿El vínculo con otros jugadores? Delicado: "El tenis es un deporte individual, cada uno se preocupa por lo suyo y no importa qué le pasa a los demás. Yo sé quiénes son mis amigos en el circuito y nunca olvidaré cuánto me ayudaron. Incluso se metieron en problemas por defenderme. Los quiero y los admiro. En lo que respecta al resto... la mayoría se pone de mi lado, pero nadie quiere hacerlo público y verse envuelto en una polémica. Sienten que no es tema de ellos y no se meten".
Entre los que pusieron la cara por Troicki, el caso testigo es el de Djokovic, que se enfrentó públicamente con la ITF, la ATP y la WADA. Pero el N°1 prefirió no indagar en actitudes ajenas: "No se puede culpar a otros jugadores, porque seguramente no tienen la relación que yo tengo con Viktor. Lo conozco desde los ocho años, somos muy amigos y logramos muchas cosas juntos. Sé todo lo que sufrió con este tema. Tuvo que enfrentarse a muchas injusticias. Pero no quiero reabrir ese capítulo, ya hablé suficiente. Busqué darle mi apoyo en toda forma posible. Sé que no muchos jugadores lo hicieron, pero no puedo cargar contra ellos porque es lógico que no quieran quedar en el medio de algo que no los involucra. Yo en cierto punto me sentía responsable. Y era natural ayudar a un amigo en un momento así".
Asuntos pendientes
Lejos de Asia, Sergiy Stakhovsky fue foco de atención en los Challengers europeos. Primero, se coronó en Orleans, Francia, con 106.500 euros en premios y 125 puntos para el campeón. Pero el ruido mayor llegó cuando se bajó del torneo de Mons, Bélgica, que tuvo lugar esta semana. ¿Cansancio acumulado por el recorrido en Francia? ¿Reprogramación de calendario? ¿Y por qué el murmullo alrededor?
La respuesta a todo ello, en boca del protagonista: "En función del comportamiento de la Federación belga, [considero que] es extremadamente peligroso jugar en Mons, así que le pedí a la ATP que me quitara del torneo", lanzó Stakhovsky en Twitter. El contexto detrás del sarcasmo: una bronca persistente por la serie de Copa Davis que Bélgica pidió (y logró) no jugar en Ucrania, amparándose en la inestabilidad política de la región.
"La Federación belga perdió todo tipo de decoro -se había quejado ya en Nueva York, afirmando que Kiev estaba en condiciones de recibir la serie-. Es como si yo me sintiera inseguro por lo que está pasando aquí en el pueblo de Ferguson. ¿Qué habría que hacer? ¿Cancelar el US Open?".
Tras la ironía pública, el ucraniano siguió su descarga en la red social: "Tengo una razón para no jugar y no encuentro una para sí hacerlo. Esa es la cuestión. No es que odie a Bélgica. Simplemente odio a su Federación. Ellos empezaron con todo esto. Tienen un manejo sucio".
Problemas de servicio
No es ningún secreto que en la WTA la devolución es en muchos casos un arma más potente que el propio servicio. Pero en Beijing hubo un partido que lo llevó al extremo. De un lado, Shuai Peng (24ª), reciente semifinalista del US Open. Enfrente, Kai-Lin Zhang (209ª). Duelo de locales, sin equivalencias en la previa. En la práctica, la paridad vino por el lado menos pensado...
Peng y Zhang jugaron 17 games. Hubo 14 quiebres. Los primeros nueve, de manera consecutiva. "Empecé muy nerviosa, como dura para moverme -explicó Peng-. Nunca había jugado contra Kai-Lin, ella arrancó devolviendo bien y a mí no sé qué me pasó. Me sentía rara, como sin saber qué hacer en la cancha. Internamente sabía que era la favorita para ganar el partido, pero sentí mucha presión. Es muy extraño perder tu saque cuatro veces seguidas".
Tanto o más extraño ha de ser quebrar en cinco juegos en fila. Así, aun sin haber ganado un solo game con su servicio en el primer parcial, Peng pronto se vio 5-4: sacando para set, si es que aquello significara algo a esta altura. Buscando enfriar la cabeza, pidió que bajara su coach: "Me sentía muy tensa, solo necesitaba hablar. Me dijo que me tranquilizara, que me mantuviera atenta, lista para la segunda pelota. Que la mente a veces traiciona al cuerpo".
En el momento justo, Peng se soltó y pudo, por fin, llevarse un juego de servicio. Con él, el primer set. Y en el segundo, una discreta mejora le permitió resolverlo fácilmente por 6-1. Del otro lado, Zhang cerró su paso por Beijing con números insólitos: 16 puntos ganados sobre 55 en disputa con el servicio. 40% de primeros saques, ocho dobles faltas. Jugó nueve games, los perdió todos.
Dupla por descarte: campeonas y ¿pareja a futuro?
- ¿De qué lado jugás? De la derecha.
- Bien, yo juego de la izquierda.
Así, sin mayores vueltas, se formó la dupla campeona del WTA de Beijing. Sin pareja para la gira asiática, Andrea Hlavackova puso sus ojos en Shuai Peng -que vuelve a ser protagonista esta semana-, sola tras su separación de la taiwanesa Su-Wie Hsieh, con quien jugará por última vez en el Masters de Singapur de fin de año. La checa instó a la china a golpear a su lado. Luego de algunas dudas, por su intención de enfocarse más en la rama de singles, Peng dio el visto bueno. "No jugué los Juegos Asiáticos y ella, en Wuhan, me preguntó si quería jugar con ella. Está bien. No es mala idea", explicó la china, luego de la consagración en el WTA de Beijing.
La primera experiencia juntas tuvo cierre en las semifinales; y la segunda ya arrojó un título. "Ella juega todo el año de un lado, y yo del otro. No tuvimos que cambiar nada, aunque no sabíamos si íbamos a congeniar. No esperábamos ganar tan rápido, pero nos fuimos afianzando. Ahora vamos por más éxitos", señaló Peng, en referencia a su presentación en Tainjin.
Obviamente, la consulta siguiente fue pensando en más adelante. Sucede que Hlavackova no consiguió formar una dupla estable tras su decisión de separarse de Lucie Hradecka luego de cinco años y 11 títulos, entre ellos US Open '13 y Roland Garros '11. Su idea había sido jugar con Lucie Safarova, pero su compatriota, acompañada de los buenos resultados en singles, sólo dio el presente en las grandes citas. Y nada más que hasta junio. Nueve duplas para ella en el año. Y Peng ya avisó que no jugará con Hsieh después de intentar revalidar su conquista del Masters de Singapur.
¿Se extiende la dupla, entonces? "Definitivamente necesitábamos jugar partidos antes de hablar del futuro. Es bueno que lo hicimos muy bien. Ahora tenemos que mirar nuestros calendarios y analizarlo. Las dos tenemos planes para el próximo año", marcó la checa, quien lanzó el primer guiño: "Incluso, si no armamos una relación a largo plazo, me gustaría jugar con ella otra vez, tal vez el año que viene aquí en Asia".
Peng, por su parte, fue más mesurada en su respuesta. "Nos sentaremos y hablaremos con nuestros entrenadores sobre nuestros planes para el próximo año, porque ahora yo estoy jugando más partidos en singles", señaló, agregando que sólo sería parte de los dobles en las grandes competiciones. "Esto es en realidad es un muy buen comienzo para un plan a largo plazo. Pero, de hecho, que en realidad no tenemos un plan", marcó la cancha.
Kazaja por un tiempo
SOFIA -- Otro caso más y van... Así está planteado el tenis mundial. Demasiados viajes e inversión para poder sobrevivir como profesional. Y claro, una de las betas a la cuestión es nacionalizarse para que una federación abierta a estas cuestiones apoye económicamente. Y Kazajistán, especialista en nacionalizar jugadores que no tendrían chances de jugar Copa Davis para Rusia, es un ejemplo.
El caso de la búlgara Sesil Karatantcheva es bien similar. Hoy 176º del ranking mundial formó parte del equipo kazajo de Copa Fed entre 2010 y febrero de 2014 pero dio marcha atrás: volverá a representar al país que la vio nacer, tal como hizo en el torneo por equipos en 2004 y en 2005.
"No hay más relación entre la Federación de Tenis de Kazajstán y yo. No hay nada más que podemos dar unos a otros. Vuelvo a competir por Bulgaria", anunció. "Creo que es tiempo de volver a casa, en el país donde crecí para ser lo que soy ahora. Soy optimista y estoy dispuesto a representar bien a mi país".
Si bien las razones reales de estos casos suelen ser tabú, se puede inferir en que Kazajistán recortó la inversión para con Karatantcheva, que ya no es Top 40 como en aquel 2005, o bien la propia tenista dejó de conformarse con ese apoyo.
Pensando en lo sentimental, con algo cuenta a favor: mientras Bulgaria juega en Europa/África, Kzajistán lo hace Asia/Oceanía, por lo que solo podría chocar con sus excompañeras en los grupos mundiales...
No al "New balls please"
No importó cómo llegaron a Beijing: ellos se unieron, sin pretenderlo, en una queja a la organización del torneo e inclusive a la ATP. Rafael Nadal regresó al circuito luego de tres meses y Andy Murray venía con la mano caliente gracias a su título en Shenzhen, el primero tras casi 15 meses. Para ambas figuras, el cambio de pelotas y la crítica por el mal estado de las mismas fue un tema de protesta en suelo chino.
"La bola está mal aquí. Si se la lanza al piso, el bote va para todas partes. No es una cuestión de ganar o perder. Ya gané en Río de Janeiro este año con una pelota en mal estado. El tema es que estamos compitiendo en el nivel superior de nuestro deporte y la pelota es algo importante", reclamó el español. "Esta semana estamos jugando con una pelota y la que viene con una diferente. Eso es peligroso para el hombro, para el codo. No entiendo por qué cambian la velocidad. Los dos últimos años, en el Abierto de Australia hubo largos y buenos partidos, pero la cambiaron y así hicieron las condiciones más veloces. No creo que sea lo mejor para el espectáculo", agregó molesto.
Para Nadal, no hay dudas: "Es culpa de la ATP por permitir el juego con una bola de mala calidad. La ATP no tiene la capacidad o la infraestructura necesaria para poder analizar las condiciones antes de que comience cada torneo". Los potentes disparos del ex líder mundial tuvieron eco y el escocés también dio su impresión: "Si quieres ver tenis de alto nivel, consistente, es muy difícil cuando estás cambiando las pelotas de una semana a otra. Estoy seguro que si alguien le da a los golfistas una bola distinta para jugar cada semana, les tomaría tiempo para adaptarse a eso". ¿Alguien escuchará la protesta en Beijing? Veremos cómo continúa el tema en la recta final de la temporada.
