Nasser Al-Khelaifi fue conocido en los últimos días como el hombre que fichó a Lionel Messi para el París Saint-Germain. El qatarí, de 47 años, no solo se encarga de llevar las riendas del club francés sino que también tuvo una época en la que supo ser un jugador de tenis.
Los años 70' fueron, para Qatar, de los más importantes de su (joven) vida. En 1971 el país dejaba de ser dependiente de Gran Bretaña y declaraba su independencia. En ese nuevo contexto social nacía Nasser bin Ghanim Al-Khelaifi. Su fortuna, hoy incalculable, no era tal en esa nueva nación árabe. Su padre se ganaba la vida como pescador de perlas.
Desde muy pequeño Al-Khelaifi no mostró el mismo talento que su padre (además de que su oficio está casi extinto en la actualidad por la explotación del petróleo en suelo qatarí) y cambió la pesca por a raqueta. Con solo seis años empezó a jugar al tenis y mostraba habilidades dignas de ser tenidas en cuenta.
Pero había dos problemas: Qatar contaba con un nulo historial tenístico y para poder trascender en el deporte había que pertenecer a la familia real. Su práctica parecía quedar en solo un hobby, hasta la aparición de Tamim ben Hamad Al-Zani. Si bien este nuevo personaje también jugaba al tenis, lo que lo diferenciaba de nuestro protagonista era su linaje: era el príncipe heredero al trono de Qatar.
Con solo 14 años (Zani tenía ocho) empezó a construir una relación con el joven heredero en base al tenis que lo terminó catapultando hasta su actualidad. Durante los 90' el actual presidente del PSG jugó dos torneos profesionales ATP (Saint Polten, perdió ante el Top 10 Thomas Muster y Doha con mismo resultado frente a Oleg Ogorodov) y su mejor ranking fue 995°.
Si bien su trascendencia fuera de las fronteras qataríes no era de importancia, dentro del país era el número uno. Bajo la bandera de Qatar jugó durante 10 años la Copa Davis con un saldo de 71 partidos disputados entre singles y dobles. Nunca pudo estar más allá del Grupo II.
2003 marcó el cierre de su carrera profesional con la raqueta. El F2 de Qatar, disputado en Doha, fue el punto final para su década tenística y el inicio de la era de los negocios. Egresado de la carrera de Economía en la Universidad de Qatar y con estrecha relación con la familia real del país, ingresó a trabajar al Qatar Investment Authority (QIA). Esta entidad es el fondo soberano de inversión de la susodicha nación, especializado en inversiones locales y extranjeras.
Cinco años después de su retiro fue elegido como presidente de la Federación de Tenis de Qatar (la cual preside hasta el día de hoy) y también es el vicepresidente de la Federación Asiática. Para 2011 su vida daría un giro impresionante.
Su amigo Al-Thani (actual emir de Qatar) le confió la QIA y Al-Khelaifi compró el 70% del fondo accionario del París Saint-Germain. A partir de allí, el fútbol francés no sería el mismo. La revolución del PSG atrajo a los mejores jugadores del mundo y ganó una infinidad de títulos. Ahora, el ex tenista que sedujo a Messi irá por la frutilla del postre: la Champions League.
