El equipo dominicano enfrentará a uno de los grupos más complicados que ha tenido en el certamen, por lo que debe observar lecciones importantes que dejaron los campeones invictos de la tercera edición del torneo mundialista.
La quinta edición del Clásico Mundial de Béisbol está a la vuelta de la esquina y todos los equipos ultiman detalles de cara al inicio del torneo. República Dominicana se encuentra dentro de los grandes favoritos para ganar por segunda ocasión la competencia, pero con las ausencias que se produjeron a lo largo del proceso de conformación del equipo y los jugadores que han tenido que desmontarse del equipo debido a lesión, el equipo quisqueyano deberá emplearse a fondo para alcanzar el campeonato.
Sin embargo, los dominicanos que jugarán en el Clásico Mundial de 2023 tienen un mapa claro del camino que deben seguir para alcanzar la gloria de nuevo y cuentan con el material humano necesario para lograrlo. Un vistazo al histórico torneo de 2013 será clave para que este equipo logre llevarse el triunfo nueva vez,
ESPN Digital hace un recuento de las lecciones que debe aprender el actual equipo que irá al Clásico Mundial de los campeones del 2013.
El grupo no puede asustarlos
República Dominicana se encuentra en el llamado “Grupo de la Muerte”, en donde enfrentará a dos de las selecciones favoritas en el torneo, Venezuela y Puerto Rico, junto a dos equipos que pueden causar estragos dentro del grupo, Nicaragua e Israel. Sin embargo, los dominicanos enfrentaron una situación similar en el 2013 cuando jugaron también contra Venezuela y Puerto Rico, junto a España.
Los dominicanos tienen condición de favoritos, pero en una competencia de tanto nivel, esto pudiese amedrentar a algunos, en especial a los más jóvenes que no tienen experiencia en torneos como el Clásico Mundial. Por esto es que tal y como dijo el exdirigente del equipo, Tony Peña, los jugadores deben ser de memoria corta y salir con la mentalidad de ganar cada partido, sin importar rival.
No confiarse es clave
Tal como en esta ocasión, a pesar de no tener un equipo con sus principales estelares, la República Dominicana estaba entre los favoritos del torneo de 2013. En este tipo de competiciones, la condición de favorito no es ventaja, es un blanco al cual todos los equipos aspirarán a darle en el centro, por lo que, en vez de confiarse por esto, los dominicanos deben estar claros de su condición y de las expectativas que pesan sobre sus hombros por la misma.
Los jonrones son importantes, pero…
Probablemente habrá equipos que por sus carencias en pitcheo sufrirán el embate de ofensivas como la dominicana, pero para ello, el equipo debe depender del bateo oportuno y de contacto, así como del crear situaciones en las bases y no tanto del cuadrangular o del bateo de poder. También es necesario que el conjunto aproveche errores defensivos para anotar la mayor cantidad de carreras posibles.
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¿Quien recuerda el clásico mundial de béisbol del 2013? 😎
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República Dominicana contó con poder en 2017, pero esto no fue suficiente para llevarlos más allá de la segunda ronda y en un estadio para lanzadores como lo es el loanDepot Park de Miami, resulta mejor aprovechar las dimensiones y la velocidad (poca o mucha) con la que cuentan los dominicanos.
Pitcheo es la clave
Los dominicanos se hicieron campeones gracias a una labor monticular soberbia por parte de sus lanzadores. En esta ocasión y en términos generales, los dominicanos llegan con un mejor cuerpo de serpentineros que en dicha ocasión, pero la misión se mantiene.
Los lanzadores dominicanos deben aprovechar que, para marzo, la mayoría de los bateadores todavía no han entrado en gran ritmo, razón por la que con los límites de pitcheo que existen en el torneo, se debe atacar temprano la zona de strike.
No hay que ganar invictos
Ganar invicto con el nuevo formato del torneo se hace una situación más probable, pero esa no debe ser la mentalidad. No hay que compararse con los de 2013, solo seguir las claves importantes dejadas por ellos. Si el equipo gana invicto, es perfecto, pero si pierde un partido en la etapa de grupos, no será el fin del mundo.
La mentalidad debe ser ganar cada juego, pero la memoria luego de terminados los partidos debe ser corta.
