El mánager de los Yankees, Aaron Boone, reconoció que cometió un error al dejar que Gerrit Cole enfrentara al antesalista de Dodgers Max Muncy en la derrota del viernes.
NUEVA YORK -- El mánager de los New York Yankees, Aaron Boone, salió de su dugout el viernes por la noche, durante la séptima entrada de la derrota de su equipo por 2-1 ante Los Angeles Dodgers, sin tener claro cuál sería su siguiente movimiento.
Gerrit Cole, su lanzador estelar desde hace tiempo, acababa de otorgar una base por bolas al primer bateador, Mookie Betts, mientras los Yankees mantenían una ventaja de 1-0. Boone tenía listo en el bullpen al zurdo Brent Headrick -el mejor relevista del club esta temporada- para enfrentarse a Max Muncy, un bateador zurdo de gran poder. El mánager se encontraba en la encrucijada de retirar a Cole, quien había estado lanzando de maravilla, o permitirle enfrentar a Muncy.
Así que Boone caminó hacia el montículo para obtener más información y planteó una pregunta: "¿Te queda algo más en el tanque?". Cole respondió que sí. Eso bastó para convencer a Boone de mantenerlo en el juego.
"Estaba evaluando la situación", dijo Boone.
Siete lanzamientos después, tras ponerse en ventaja de 0-2 en la cuenta, Cole colgó un slider sobre el centro del plato que el tercera base All Star conectó con fuerza, enviando la pelota al segundo nivel del jardín derecho para un jonrón que puso a su equipo arriba en el marcador. Ese batazo dio a los Dodgers la ventaja definitiva en esta revancha de la Serie Mundial de 2024 e hizo que Boone cuestionara su decisión posteriormente.
"A veces tienes que quitarles la decisión de las manos", comentó Boone. "Es difícil, especialmente cuando Gerrit está lanzando tan bien como lo hizo esta noche. Pero, al mismo tiempo, teníamos todo listo [con Headrick]. Eso recae sobre mí".
El error empañó lo que, por lo demás, fue una noche espléndida para el lanzador derecho de 35 años. En su décima apertura tras regresar de la cirugía Tommy John, Cole lució como en sus mejores tiempos frente a la potente alineación de los Dodgers. Terminó con ocho ponches y una sola base por bolas, realizando 103 lanzamientos -su cifra más alta de la temporada- a lo largo de seis entradas. Lamentó no haber logrado más strikes en el primer lanzamiento, pero su recta tenía vida y su cambio de velocidad fue preciso en su primera apertura contra los Dodgers desde el infame quinto juego de la Serie Mundial de 2024.
"Es bueno poner a prueba la resistencia para volver a salir a enfrentar a un bateador más y simplemente seguir adelante, seguir compitiendo", dijo Cole. "Es una gran oportunidad de aprendizaje en el aspecto físico, y obviamente al avanzar hacia la segunda mitad del juego. También es una buena lección sobre que esto no termina hasta que realmente termina. Hay que seguir haciendo buenos lanzamientos, especialmente contra un gran equipo como los Dodgers".
Por otro lado, Roki Sasaki, quien llegaba al encuentro con una efectividad de 5.33 en 16 aperturas, tuvo una actuación igualmente destacada. La única carrera que los Yankees lograron anotarle llegó en la cuarta entrada, cuando Jasson Dominguez conectó un doble hacia el jardín central-derecho, avanzó a tercera base gracias a un error del jardinero central de los Dodgers, Andy Pages, y anotó poco después tras un lanzamiento que se le escapó al receptor.
Por lo demás, Sasaki -con una recta que alcanzaba las tres cifras y un splitter letal- atacó constantemente la zona de strike y desafió con éxito a una alineación de los Yankees que aún no cuenta con Aaron Judge ni Giancarlo Stanton. Sasaki terminó la noche permitiendo una carrera (que no fue limpia) y cinco imparables, además de sumar cinco ponches y una base por bolas en 5 entradas y dos tercios de labor.
"Simplemente estaba alternando bien sus lanzamientos", comentó Ben Rice, bateador designado de los Yankees. "Tiene lanzamientos de velocidad reducida con buena profundidad y, además, una gran diferencia de velocidad cuando cuenta con esa recta de más de 100 millas por hora bajo la manga".
Fue Rice quien estuvo a punto de empatar el partido en la octava entrada. Con Trent Grisham en primera base tras recibir una base por bolas, Rice conectó un doble hacia el hueco entre el jardín derecho y el central ante los lanzamientos del zurdo Alex Vesia.
Grisham dudó un instante antes de acelerar al doblar la segunda base y llegó a la tercera con facilidad. El coach de tercera base de los Yankees, Luis Rojas, inicialmente tenía lista la señal de alto para Grisham, pero el tiro de Pagés hacia el jugador de relevo (cortador) se desvió. Entonces, Rojas decidió enviar a Grisham al plato, obligando al campocorto de los Dodgers, Betts, a realizar un tiro sin impulso y perdiendo el equilibrio para intentar ponerlo out.
"Mookie tuvo que desplazarse para hacer la jugada y realizó un tiro bastante bueno en movimiento", dijo Boone. "Así que no tengo ningún problema con haberlo intentado".
Los Yankees fueron retirados en orden en la novena entrada ante el zurdo Tanner Scott, dejando el batazo de Muncy -y la decisión de Boone- como la diferencia en una noche en la que las carreras escasearon.
"Obviamente, visto en retrospectiva", dijo Boone, "probablemente debí haberlo detenido ahí".
