El monegasco fue el más rápido de la segunda tanda del GP de Baréin, 16ª fecha, pero no mejoró la marca de Max Verstappen de FP1.
Las suposiciones que apuntaban a que en el segundo entrenamiento se mejorarían los registros del primero se hicieron añicos. El ensayo inicial había sido casi un round de estudio, con una pista polvorienta y con 12 de los 22 pilotos que tenían su primer contacto en la realidad, después de horas y horas de simulador. Sin embargo, los equipos se encontraron con algo inesperado: la gran degradación de los neumáticos. Así, Charles Leclerc dominó la segunda sesión con su Ferrari, pero quedó a ocho milésimas del registro de Max Vertappen de la primera salida del día. Así, el neerlandés fue el más veloz de la jornada.
