El regreso del fútbol en Alemania se dará este fin de semana. Y cuando se repasa la tabla de posiciones de la Bundesliga y de la Zweite Bundesliga, la segunda división germana, aparece con luz roja un posible enfrentamiento con el que varios sueñan.
En la Primera, la lucha por la permanencia está al rojo vivo. Y el Werder Bremen, uno de los equipos más grandes de Alemania, se ubica en zona de descenso directo. De todos modos a nueve fechas del final, los Isleños del Río cuentan con chances de salvarse de manera definitiva, o de entrar en zona de promoción.
Por otra parte, en la Segunda división, otro grande del país está con posibilidades de regresar a la máxima divisional. Se trata nada menos que del Hamburgo. Los Dinosaurios marchan terceros en la tabla, y en este momento se encuentran en zona de promoción.
Si bien como están dadas las cosas al día de hoy estos dos equipos no se enfrentarían, las chances de jugar un repechaje existen. Seguramente, por la rivalidad que existe entre ambos clubes, para los fanáticos será un partido más que especial, de esos que se sufren al máximo. Pero para los imparciales, un choque entre el Hamburgo y el Werder Bremen por el pasaje a Primera resultaría sin dudas apasionante.
El Nordderby, o el Derby del Norte, como se conoce al enfrentamiento entre los verdinegros y los dinosaurios, se disputó por primera vez en 1927. La estadística dice que el Werder Bremen ganó 58 partidos, el Hamburgo logró 53 victorias y se registraron 43 empates. Hay mucha paridad en el historial, al igual que en la tabla de títulos: el Bremen suma 16, uno más que el Hamburgo.
El clásico del norte alemán se vivió siempre en la Bundesliga desde el año 1963, salvo cuando el Werder Bremen descendió (1981), o cuando el Hamburgo perdió la categoría (en 2018). Por eso, la posibilidad de que se vuelvan a medir en una instancia tan importante resulta muy atractiva. Se trata de dos equipos grandes de Alemania y con muchos simpatizantes.
Para saber qué pasará con este posible duelo habrá que tener paciencia y esperar. En la Bundesliga y en la Zweite Bundesliga restan todavía nueve fechas por jugarse. Serán 27 puntos en disputa que pueden cambiar todo.
El presente los encuentra en momentos opuestos. Los verde y negros vienen haciendo una campaña para el olvido. Con 18 unidades están a dos puntos del último, el Paderborn, y a cuatro del Dusseldorf, que se ubica en zona de promoción: deberán sumar mucho en la reanudación del torneo para mantener la categoría. Los Isleños del Río tendrán rivales difíciles, como el Bayern Munich, el Monchengladbach o el Schalke, todos peleando en los puestos de arriba.
Pero también habrá otras finales contra rivales directos en los que no pueden darse el lujo de perder. Se medirán contra el Paderborn, el último, y frente al Mainz, que se encuentra apenas por encima de la zona de salvación.
Algo a favor del Bremen: tiene un partido pendiente ante el Frankfurt, y en caso de ganarlo sumará tres puntos clave para descontarles a los de arriba.
Pero las limitaciones propias son las que más preocupan a los hinchas. Apenas cuatro victorias en 25 fechas (más seis empates y 14 derrotas) alcanzan para entender un andar muy preocupante.
Claudio Pizarro, el segundo extranjero con más goles de la liga, es uno de los emblemas. Pero el peruano, cerca del retiro y con 41 años, sumó muy pocos minutos en el certamen. Apenas 208 en 25 fechas. El equipo viene de seis partidos sin ganar, donde apenas marcó tres goles y recibió 14. No es una situación fácil para los dirigidos por el DT Florian Kohfeldt.
Por el contrario, la regularidad fue una característica del Hamburgo en la presente temporada. El equipo que dirige Dieter Hecking no bajó de la tercera posición desde la segunda fecha del campeonato. Llegó a estar primero en ocho jornadas, segundo en 12 y tercero, el puesto actual, en cuatro. En la última fecha antes de que se declare la suspensión del torneo había logrado un importante triunfo por 2 a 1, contra el Regensburg.
Esos tres puntos resultaron clave para recuperarse de una serie de derrotas que minaron la confianza del equipo: primero, el 2 a 0 frente al St. Pauli, de local, y luego una dura caída sufrida como visitante frente al Erzgebirge Aue, por 3 a 0. Antes de estos dos tropiezos, el empate con el Hannover por 1 a 1 dejó sabor a poco.
Los tres partidos sin ganar permitieron que el Heidenheim se acercara en las posiciones (marcha en el cuarto lugar, a tres unidades), y que el puntero se despegara. El Arminia Bielefeld es el líder, con 51 puntos, pero el escolta es el Stuttgart, con apenas un punto más que los Dinosaurios. Por eso, la meta del Hamburgo es pelear hasta el final por el ascenso directo a la Bundesliga. Tiene claras chances de lograrlo si mantiene el nivel que mostró a lo largo del torneo.
Por el momento, cada equipo está concentrado en lo suyo. Pero se miran desde lejos, a la distancia. Se estudian, como dos boxeadores antes de saltar al ring. Queda mucho por jugarse y en el fútbol todo es posible. Sin embargo Werder Bremen y Hamburgo, dos grandes de Alemania, los protagonistas del Derby del Norte, pueden estar cerca de disputar un clásico para la historia.
