La lesión de Giorgian De Arrascaeta encendió las alarmas en Flamengo y en la Selección Uruguaya, en un momento clave de la temporada y con el Mundial en el horizonte.
Cuando transcurrían 17 minutos de juego, el talentoso mediocampista del Mengao fue a disputar una pelota dividida y, tras chocar con Gonzalo Piovi, cayó sobre su brazo derecho, generando un mal movimiento en el hombro que encendió rápidamente la preocupación. El futbolista sintió molestias de inmediato y debió ser evaluado por el cuerpo médico.
A la espera de estudios más precisos, el temor pasa por una posible lesión de gravedad que incluso podría requerir intervención quirúrgica, algo que pondría en riesgo su presencia en futuras competencias internacionales.
En ese contexto, el capitán uruguayo, Fernando Muslera, expresó su preocupación por la situación de su compañero:
“Ojalá… me comentó el doctor que esperan que no sea quirúrgico y que capaz pueda llevar el menor tiempo posible. Ojalá sea lo menos posible, porque además es un jugador que a mí me puede: de esos mágicos, unos animales con la pelota”.
Además, Muslera remarcó el vínculo personal que los une y su intención de acompañarlo:
“Tengo una relación personal muy linda con él. Intentaré comunicarme con él o con alguien cercano para conocer bien las condiciones”.
Mientras tanto, tanto Flamengo como Uruguay siguen de cerca su evolución. La recuperación de De Arrascaeta será clave en las próximas semanas, en medio de la incertidumbre y la preocupación por una de sus grandes figuras.
