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La Selección de Ecuador tuvo un 2020 que permite la esperanza

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Gustavo Alfaro valoró la jerarquía de sus jugadores tras la goleada a Colombia (0:48)

El entrenador aseguró que es cuestión de tiempo para que sus dirigidos sean pretendidos por grandes clubes del mundo. (0:48)

La Selección de Ecuador cerró este convulsionado 2020 en el tercer lugar de las Eliminatorias tras las primeras cuatro jornadas, con muy buenas sensaciones en el juego y con un plantel repleto de juventud que ya se afianzó en la absoluta y está listo para dar el gran salto.

A pocos días de comienzos de 2002, Francisco Egas anunció la contratación de Jordi Cruyff, una estrella europea con poco conocimiento del fútbol ecuatoriano. Pero el experimento duró muy poco. El neerlandés fue presentado a lo grande aunque no llegó a dirigir ni un partido. La pandemia y las dificultades logísticas, además de problemas económicos, precipitaron su salida.

La Tri estaba a la deriva. Entonces, en agosto llegó Gustavo Alfaro, el experimentado argentino que no tardó en encontrar un funcionamiento y en potenciar a las jóvenes promesas. Debutó con una derrota por la mínima ante Argentina en Buenos Aires, donde se defendió bien pero fue tímido y por eso no se llevó un premio mayor.

Luego, encadenó tres grandes victorias que invitan a la esperanza: 4-2 contra Uruguay en Quito, 3-2 sobre Bolivia en La Paz y el histórico 6-1 a Colombia en casa. Después de Brasil y Argentina, aparece Ecuador en la tabla rumbo a la Copa del Mundo de Qatar.

Sin dudas, la gran virtud de esta Selección es su poder ofensivo. Es el seleccionado más goleador de las Eliminatorias y tiene recursos para llegar al gol por diferentes vías. En Quito aprovecha la velocidad de sus atacantes, el juego por los costados y la pegada. Y no perdona.

Gustavo Alfaro debe estar muy tranquilo. Lo que por lo general más le ha costado a sus equipos, lastimar en ataque, con estos jugadores lo tiene casi resuelto. Todos están en condiciones de marcar, hasta los centrales con su juego aéreo.

En cuanto a los rendimientos individuales, es difícil destacar solo uno, pero se puede intentar resumir este momento en el nombre de Moisés Caicedo. Por juventud, rendimiento y proyección, puede convertirse en el símbolo de esta era. Figura en cada uno de los partidos, marca el equilibrio y también otorga el pase justo para activar a los veloces atacantes. No tiene techo.

Otro punto a destacar es el entendimiento inmediato que tuvieron cuerpo técnico y futbolistas. Parece que llevan meses de trabajo y no solo un puñado de partidos. El plantel le cree a Alfaro y responde.

Los puntos dan tiempo para trabajar en el aspecto defensivo, algo que el DT argentino conoce muy bien. En Buenos Aires se vio algo. Ecuador también puede ser un conjunto ordenado, disciplinado y preparado para aprovechar ocasiones más esporádicos. Eso también es fundamental en esta Eliminatoria.

La próxima doble fecha será en marzo y Ecuador visitará a Venezuela y recibirá a Chile, dos adversarios con los que puede mantener este paso que podría llevarlo a Qatar 2022.