Diferencias entre un juego de Selección y uno de Chivas en el Akron

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El Estadio Akron se vistió de gala para recibir a la Selección ante Ecuador, siendo su última prueba para recibir a un país anfitrión de cara al Mundial.


GUADALAJARA -- El color rojiblanco quedó al margen en el Estadio Akron este 14 de octubre. El recinto, ubicado en el municipio de Zapopan, se tiñó de verde por segundo octubre consecutivo para recibir a la Selección Mexicana. México volvió a jugar como local en la casa del Club Deportivo Guadalajara, ofreciendo una experiencia muy distinta a la que se vive cada quince días cuando juega Chivas.

La gran diferencia fueron los precios exorbitantes de los boletos. Desde septiembre se habían puesto a la venta las entradas para el encuentro entre México y Ecuador, con precios que iban desde $1,000 hasta $4,500, ya con cargos por servicio. La venta fue lenta debido al alto costo y a la seguidilla de malos resultados del equipo dirigido por Javier Aguirre.

Ante la decepción en la venta, las marcas patrocinadoras de la Selección Mexicana realizaron distintas dinámicas para regalar boletos a la afición tapatía. Además, se ofreció un descuento del 50% este martes a quienes adquirieron sus entradas directamente en taquilla.

El encuentro entre México y Ecuador también sirvió como prueba para las autoridades viales de Zapopan y Guadalajara de cara al Mundial. Se implementó el sistema Park & Ride, mediante el cual los aficionados podían estacionar sus vehículos en el Parque Metropolitano o el Auditorio Telmex. El primero, cercano a Avenida Vallarta, y el segundo, próximo al Periférico. Los traslados fueron gratuitos y operaron desde dos horas antes del partido hasta una hora después de su finalización.

En la explanada del Estadio Akron, los patrocinadores del Tricolor organizaron actividades adicionales que ofrecieron una experiencia interactiva a los asistentes. La Selección Mexicana también obsequió ponchos verdes a varios aficionados, destacando el color del equipo nacional sobre el rojo de las butacas.

Dentro del estadio, todo mantuvo una estructura similar, con el atractivo añadido de que los fanáticos pudieron visitar el museo de Chivas y fotografiarse con la Copa Oro que el Tri ganó en julio pasado. Por temas de patrocinio, no se ofrecieron productos oficiales de Chivas durante el evento.

Durante el encuentro, el sonido local cambió sus tradicionales porras rojiblancas por cánticos en apoyo a la Selección. Poco a poco, el ambiente fue tomando fuerza, aunque hubo incidentes: parte de la afición abucheó a César Huerta y Alexis Vega, quienes ingresaron de cambio y recibieron reproches de los seguidores del Guadalajara.

El resultado final no favoreció a México, lo que provocó una reacción negativa en la afición. Tal como sucede en algunos partidos de Chivas, volvió a escucharse el grito homofóbico, incluso durante un despeje del arquero Raúl Rangel. Cuando el árbitro señaló el final, los abucheos acompañaron al Tricolor, repitiendo una escena habitual cuando el equipo local no logra la victoria.