MÉXICO -- Para muchos, el festejo de Cristiano Ronaldo en la Final de la Champions fue excesivo. Pero si se considera el hecho de jugar en su país natal, poniendo el último clavo en el ataúd del Atlético de Madrid y sentenciando el triunfo del Real Madrid para ganar la décima Orejona, tal vez lo valía.
Es cierto que Ronaldo no pudo echarse al equipo merengue al hombro cuando más lo necesitaba, que no tuvo al menos una clara de gol en el tiempo regular y que sólo hasta el final un pique suyo obligó a la falta de los defensores colchoneros y por ende al penal que le abrió la oportunidad de marcar.
El gol también le valió a Cristiano Ronaldo levantar su segunda Copa en la Champions League después de haberlo logrado con el Manchester United en la campaña 2007-2008, pero aún más importante dejar su marca en 17 goles para convertirse en el jugador que más tantos ha anotado en una sola temporada de la Champions, dejando atrás la marca de 14 que ostentaba Lionel Messi.
Por si fuera poco, Ronaldo se convirtió en el segundo máximo goleador en la historia de la Champions, al colocarse con 68 goles sólo detrás de Raúl González, quien tiene 71, dejando atrás a Messi con un total de 67.
Así que si bien no fue factor fundamental en el desarrollo del juego, al final Ronaldo terminó por festejar en Lisboa y con todo logró una serie de marcas que podrían perdurar muchos años en la historia del torneo.
