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Chávez-Camacho fue ejemplo de la rivalidad México vs Puerto Rico

Julio César Chávez derrotó a Macho Camacho en una de las más recordadas de la rivalidad México-PR Carlos Schiebeck/AFP/Getty Images

DALLAS -- México contra Estados Unidos y España contra Inglaterra en futbol; Puerto Rico frente a República Dominicana en béisbol, o Canadá contra Rusia en Hockey.

Son algunas de las rivalidades más poderosas a nivel histórico en el deporte mundial.

Pero nada como un combate de boxeo, uno contra uno; sólo dos atletas en medio del cuadrilátero con su máximo esfuerzo para representar a Puerto Rico y México, o viceversa.
La rivalidad boxística entre boricuas y mexicanos despierta pasión, arriba y abajo del cuadrilátero; para el aficionado casual o el seguidor recurrente y crónico.

Muchas veces la pasión supera al boxeo; el orgullo personal y patriótico está por arriba de la técnica. Las ganas de vencer hacen olvidar hasta el plan de pelea.

Y lo que es un hecho. Una pelea de alto perfil entre México y Puerto Rico, como la que han protagonizado algunos de los nombres más grandes de la historia, trasciende más allá de las fronteras de ambos países. Permea a casi todas las latitudes del pugilismo.

Una de las muchas ocasiones en que tuve la oportunidad de darme cuenta qué tan grande era la rivalidad clásica del boxeo boricua y el azteca fue en 1992, cuando los dos mejores libras por libras del mundo y de su categoría, el puertorriqueño Héctor "Macho" Camacho y el mexicano Julio César Chávez, por fin subieron juntos al cuadrilátero.

Estaba en el balneario mexicano de Mazatlán, aún como estudiante universitario acompañando a mi padre, quien residía en esa ciudad.

Desde días antes, el tema de conversación era la pelea. Más importante si se recuercda que Mazatlán siempre fue considerado "territorio" de Julio César Chávez, a unas cuantas horas de la ciudad natal del "Gran Campeón Mexicano" en el estado de Sinaloa.

Quizá lo que muchos olvidaron fue que Mazatlán siempre está lleno de turistas de cualquier parte del mundo.

El día de la pelea, había que hacer enormes filas para poder ingresar a cualquier centro nocturno para ver la pelea.

En el club de moda entonces, El Caracol, las reservaciones y sobre cupe rebasaron las capacidades del lugar y por mucho.

Cuando por fin llega el momento de la presentación. La discoteca apagó la música por completo, pusieron en todas las pantallas y el ambiente comenzó a calentarse como nunca, a pesar de que "Macho" Camacho hacía poco por intercambiar golpes.

Camacho se movía y "bailoteaba" por todos los rincones del ring. La emoción y por momentos rivalidad crecía cada vez más en "El Caracol".
Poco había que envidiar a los que presenciaron la pelea en vivo, hasta que comenzó "el box" en el lugar.

Tremendo pleito entre algunos mexicanos contra puertorriqueños, secundados con algunos estadounidenses. Llegó un momento en que tuvieron que prender luces y pedir ayuda para calmar a la gente.

Al final, Chávez ganó por decisión, después de castigar al cuerpo casi durante los 12 rounds a Camacho, quien nunca volvió a ser el mismo que llegó con su marca de 41-1 a la pelea.

Y en Mazatlán en los días subsecuentes prácticamente sólo se hablaba de eso; de la rivalidad entre mexicanos y puertorriqueños.

Igual sucedió tal vez después de la pelea en que Antonio Margarito sorprendió a Miguel Cotto para vencerlo, aunque días después el mexicano fue acusado de traer vendajes adulterados para su beneficio.

En una ciudad como Dallas, donde rara vez el boxeo está en los bares y clubes, Margarito contra Cotto fue expuesta en casi todos lados.

Fue una buena pelea de 11 asaltos en el que se dieron a llenar. Nadie en el bar del suburbio de Garland, a unas 20 millas del centro de Dallas donde tuve oportunidad de verla, exigía que cammbiaran las televisiones para transmitir algún otro deporte, como por lo general sucede.

Margarito por México y Cotto por Puerto Rico, dieron otra demostración de lo que la rivalidad histórica en el pugilismo entre ambos países puede brindar dentro y fuera del ring.

Y la esperanza es que el 21 de noviembre otra vez Cotto, esta vez contra el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez puedan hacer de su combate un clásico en la rivalidad México contra Puerto Rico.