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Aston Martin no late, vibra

Honda explicó parte de los graves problemas que tiene el equipo inglés en la previa al arranque del Mundial 2026 y trabajan a contrarreloj para solucionarlo antes del GP de Australia.

La cuenta regresiva para el comienzo de la 77ª temporada de Fórmula 1 tiene apenas un dígito en la sección de días. El GP de Australia abrirá la agenda del Mundial el 8 de marzo, pero dos días antes comenzará la actividad oficial con las dos sesiones de entrenamientos. Los equipos ultimas la preparación tras un trabajo sumamente intenso porque la categoría estrenará nuevo reglamento técnico y todos debieron hacer autos nuevos y calzarán unidades de potencia diferentes a las usadas hasta 2025. Los ensayos de pretemporada fueron el banco de pruebas de las escuderías para llegar a Melbourne. Algunas ya incorporarán desarrollos en la primera fecha, otros un poco más tarde, pero todos irán en curva ascendente en cuanto a la introducción de actualizaciones. El paso de las pruebas privadas de Barcelona y los tests de Baréin dejaron algo en evidencia: Aston Martin está muy lejos y con una cantidad de problemas muy preocupantes.

Lawrence Stroll, el millonario propietario del equipo con base en Silverstone, no se acobardó al momento de abrir la billetera en busca de poner a los autos verdes en la pelea de adelante en la parrilla de F1. La contratación de Adrian Newey y la construcción de una imponente planta nueva son datos que marcan una inversión enorme en busca del éxito. Para la llegada da la nueva normativa cerró filas en exclusividad con Honda, dejando a un lado los motores que le proveía Mercedes-Benz. La gran expectativa que generaba el AMR26 pagó dividendos cuando el auto diseñado por el gurú inglés se mostró en Montmeló. El ingeniero con pasado en Red Bull (entre otros) encontró las soluciones más radicales para la nueva normativa. Pero cuando el coche salió a la pista aparecieron todas sus miserias.

Falta de confiabilidad, roturas, velocidad punta baja con respecto a los rivales… Fernando Alonso y Lance Stroll, la dupla titular, sufrieron en cada salida a pista, cuando pudieron girar, claro. Con nuevas reglas, la clave era poder sumar muchos kilómetros en las pruebas para tamizar todos los posibles problemas y llegar a Australia finos. No fue el caso de Aston Martin y Honda. Para los japoneses, el mayor problema fue no tener otra chance de testear porque sus unidades de potencia solo las lleva Aston Martin. Por ejemplo, Mercedes tiene, además de su equipo integral, tres escuderías más (McLaren, Alpine y Williams). La estrella sumó 21.500 kilómetros de pruebas. Ferrari tiene a la Scuderia, a Cadillac y a Haas y completaron 16.100 kilómetros. Red Bull Ford Powertrains, la unidad de potencia surgida desde Milton Keynes para abastecer a los autos austríacos y a Racing Bulls, llegó a 10.500. El único proveedor de motores que están en la misma condición que Honda es Audi, que solo empuja a sus propios coches. Los alemanes sumaron casi 5.000 kilómetros, mientras que Aston Martin completó 2.100.

Todos en Aston Martin ya tienen claro que en Australia estarán lejos (muy lejos). Newey dijo después de seis o siete carreras estarán mucho mejor, situación que no le hace ninguna gracia a Fernando Alonso, quien a punto de cumplir 45 años no tiene mucho tiempo para esperar. Ni que hablar a don Lawrence Stroll, quien está que trina.

Desde Honda encontraron parte del problema: vibraciones. Esos temblores que complican al El AMR26 llegan desde el motor de combustión y atacan a la batería del impulsor eléctrico. “Si pudiéramos identificar una única causa, sería más fácil solucionarlo, pero como hay múltiples factores vinculados que generan la vibración, no sabemos si solucionar sólo uno de ellos la resolverá. Existe la posibilidad de que lleve tiempo ", dijo Ikuo Takeishi, uno de los hombres fuertes de HRC.

En medio de un tembladeral, mientras sus rivales piensan en desarrollos y actualizaciones, en Honda se devanan la cabeza pensando en cómo hacer para que los Aston Martin puedan girar en la pista sin pararse. "En esta etapa, nuestra prioridad es resolver el problema actual. Estamos mirando hacia adelante, pero ahora mismo estamos totalmente centrados en los problemas inmediatos. Si introduciremos una actualización importante o no es algo que se discutirá más adelante", agregó Takeishi.

En su base de Sakura, Honda trabaja a destajo para tratar de solucionar los problemas cuanto antes para, una vez logrado, empezar a pensar en la competitividad. No son pocos los que no logran entender cómo no funcionan las unidades de potencia japonesas y si viene de pelear por triunfos y títulos con Red Bull. El dato clave es que la casa de las bebidas energizantes se quedó con buena parte la mano de obra calificada que tenía Honda al crear Red Bull Powertrains.