Juan Moreno, arquero de Miramar Misiones, dijo qué le dejó el empate contra Peñarol, contó qué elogio le hizo a Matías Arezo tras el partido y recordó con cariño a Miguel Ángel Russo.
En entrevista con el programa “Polideportivo” (Teledoce), Moreno dijo que el equipo quedó con un “sinsabor” tras el 2-2 ante Peñarol, sabiendo que pudieron haber dado un golpe sobre la mesa y llevarse la tres puntos. “Si dos días antes me decías si firmaba un empate con Peñarol, lo firmaba con los ojos cerrados. Pero también quedó esa sensación de que, a pesar de que ellos tuvieron muchas chances, pudimos ganarlo en esa última jugada. Quedamos con ese sinsabor de que quizás pudimos haber dado ese golpe en la mesa. Pero el equipo terminó bien”, indicó.
La última jugada fue un mano a mano Mauricio Roldán, donde no pudo definir con precisión y se perdió el gol del triunfo en la última jugada. “Nos dijo que llegó fundido, pero es un jugador que nos ha brindado muchísimo. Desde atrás pensé que iba a ser gol, dije: este hace este gol aquí y se consagra”, expresó.
Hablando de sus intervenciones ante Peñarol, opinó que su mejor atajada fue la que le negó el gol a Matías Arezo con sus piernas. “Me quedo con esa porque la cancha estaba muy rápida y Arezo es un delantero que aprovecha sus cualidades y vio que el balón picaba rápido”, mencionó.
Moreno también comentó que en el entretiempo, al que Miramar llegó 2-0 arriba, hablaron de que “lo importante era mantener la calma”. “El entrenador nos pidió calma e intentamos hacer eso. Estos equipos siempre tienen ese plus, pero tratamos de hacer las cosas bien y nos vamos con un punto que no es malo porque estamos hablando de Peñarol”, señaló.
Un detalle curioso que contó fue que elogió a Matías Arezo tras el pitido final en el estadio Silvestre Octavio Landoni de Durazno. “Es un tipo con unas cualidades extraordinarias. Le dije al final del partido: hermano, yo te admiro un montón. Hay que reconocer cuando el rival te hace pasar por esas. Al final pudimos conversar. Corre, presiona, molesta e incomoda, es de esos jugadores a los que me gusta enfrentar”, comentó.
La vida en Uruguay
El golero dijo que en Miramar se encuentra muy cómodo, que el club está organizado, aunque reconoció que la posibilidad de evitar el descenso “está difícil pero no es imposible”.
Moreno, de 26 años, contó que llegó al club gracias a que Nicolás Vikonis le acercó material suyo a Horacio Peralta, ex DT del Cebrita. “Venía de seis meses sin jugar y quería aprovechar la oportunidad nuevamente para estar en el radar”, dijo. Respecto a la pelea por no descender, y si piensa en buscar una salida a otro destino, dijo que está intentando pensar paso a paso. “No sabemos cómo pueda terminar esto pero la idea siempre es dar un salto de calidad. Mi mente y mi corazón están en Miramar, ya después veremos qué pase”, señaló.
Además, el colombiano dijo que tiene un sueño claro en el horizonte: “estoy aspirando a estar en el Mundial de 2030. Sé que es complicado porque hay buenos arqueros que han venido de un proceso. Pero le apunto a largo plazo a eso. Ir a Colombia no lo veo como una opción ahora. Si sale una oportunidad en un grande, lo pensaría. Pero en el exterior”, expresó.
Sobre cómo se ha acostumbrado a Uruguay dijo que “es un país hermoso” y elogió la calidez de sus habitantes. A su vez, contó que toma mate y que reconoce que es un aspecto muy importante de la cultura uruguaya y quiere empaparse de la misma.
El recuerdo a Miguelo
Moreno fue dirigido en Millonarios por Miguel Ángel Russo, entrenador argentino que falleció el pasado miércoles, y el arquero contó que tiene “recuerdos muy bonitos” de él. “Fue el que me dio la oportunidad de entrar en el primer equipo con tan solo 18 años. En la primera charla que tuve con él me dijo: te vamos a subir, vas a tener un contrato y lo primero que quiero que hagas es que ayudes a tu familia. Esta semana desafortunadamente partió. Son cosas que te quedan, te marcan, dentro y fuera de la cancha. Soy un agradecido con sus enseñanzas”, contó.
