El monegasco reconoció que tuvo la culpa en la refriega que se produjo con el inglés en la segunda curva de Monza y que provocó el despiste del siete veces campeón.
El impactante accidente que Charles Leclerc sufrió en la Parabólica, en el final de la segunda vuelta del GP de Italia, aplacó el terremoto que vivó Ferrari en la largada de la carrera. El monegasco y su compañero Lewis Hamilton compartían la segunda fila de partida y al llegar a la segunda curva (la salida de la primera chicana) el número 16 decidió dejar completamente sin pista al siete veces campeón del mundo, quien irremediablemente terminó en la leca y cayó del potencial tercer lugar al décimo. La acción se sumó al capítulo previo de la tensión interna que se había vivido en Zandvoort, una carrera atrás, cuando Leclerc obstaculizó a Lewis, quien giraba más veloz y con cubiertas más frescas.
La refriega entre los compañeros de la Scuderia llegó en un momento en el que Hamilton está en la pelea por el título, aunque los 76 puntos que lo separan del líder, Kimi Antonelli, y el rendimiento del SF-26 en comparación con los Mercedes no lo ubican como un aspirante con grandes pretensiones. Si a eso se le suma que la batalla interna le hacer perder puntos…
La situación no pasó inadvertida puertas adentro del team de Maranello. Frédéric Vasseur, el director del equipo, quedó en una situación incómoda y que necesita frenar de sopetón para no quedar como débil. De hecho, algunos medios italianos ya empezaron a mencionar que la situación podría esmerilarlo hasta directamente dejarlo sin trabajo, mientras algunos ya señalan a Chrisitan Horner como su reemplazo. Por lo pronto, apenas cuatro días después de terminado el GP de Italia, la Fórmula 1 se mudó a Madrid para el GP de España, 14ª fecha y en Ferrari hubo charla interna y tirón de orejas.
Lerclerc, quien llegó a estar en duda para la carrera español por la violencia del impacto en la Parabólica, se enfrentó a los medios en el día de atención a la prensa y aceptó que era el responsable de haber llevado a su compañero fuera de la pista. “El incidente de la curva dos de Monza es algo que no queremos volver a ver jamás. Obviamente, al revisar las imágenes, queda bastante claro que podría haberlo hecho mejor, simplemente reduciendo la velocidad y no poniendo a Lewis en una situación difícil. De esto puedo aprender y ya hablamos con Lewis”, contó el monegasco.
El piloto que está en su octava temporada con el equipo italiano aseguró que estas cosas pueden ocurrir. “Siembre va a haber algún tipo de tensión. Sin embargo, siento que tenemos una muy, muy buena relación con Lewis, siempre la tuvimos. Claro que hay momentos en los que la motivación de ambos nos hace querer, de alguna manera, ganar o al menos terminar lo más arriba posible. Y a veces simplemente debes bajar un poco esa motivación, que fue mi caso en Monza”.
Hamilton fue tajante tras la carrera italiana cuando le preguntaron si Ferrari debía decantarse ya por encolumnarse detrás de él en la batalla. “Ya es tarde”, fue la lacónica respuesta. Ya en Madrid, bajó los decibeles: “Para este fin de semana nos reagrupamos, reenfocamos y volvemos nuevas energías. Recorrimos un camino largo este año y mejoramos mucho; nos enfocamos en tratar de seguir haciendo eso cada fin de semana”.
Hamilton explicó que tiene “una buena relación en pista con Charles” y que “somos adultos y podemos comunicarnos entre nosotros. Y eso es lo que hemos hecho”. Lewis se mostró contento de que su compañero pueda correr este fin de semana después del accidente de Monza: “Me alegra mucho que esté bien de salud y que haya vuelta para este fin de semana porque lo necesitamos para desafiar juntos a los Mercedes. La comunicación es genial, todos nos sentamos, hablamos y lo arreglamos para seguir adelante”.
Solo el tiempo marcará si el mensaje que envió Ferrari a sus pilotos fue convincente y se terminan las batallas internas o si apenas fueron paños fríos y la tensión continúa.
